Cruzcampo ya tiene nueva imagen y es sin duda la más democrática de sus 110 años de historia. Un referéndum popular con el que los sevillanos se han volcado ha sido el procedimiento empleado para elegir el nuevo emblema, que recupera elementos históricos como el Templete de la Cruz del Campo, el Gambrinus original o el barril.

Los participantes han elegido entre las opciones «Original» y «Templete», resultando ganadora la primera de ellas con un 68% de los votos. En apenas 30 días, casi 40.000 personas han participado en este particular referéndum, en el que los sevillanos y madrileños han sido los más implicados.

«Desde sus orígenes, Cruzcampo se ha mantenido fiel a su esencia manteniendo su personalidad y su inconfundible carácter refrescante.  La nueva imagen rinde homenaje a esos más de 110 años de tradición y maestría cervecera, recuperando algunos de sus símbolos más representativos», explica Borja Manso, director de Marketing de Cruzcampo. Manso ha agradecido a todos los que han contribuido con su voto a «escribir este nuevo capítulo en la historia de la marca».

La historia de Cruzcampo comienza en Sevilla hace 113 años, cuando los hermanos Osborne deciden perseguir su sueño y crear algo que por aquel entonces no existía, una cerveza especialmente elaborada para el clima cálido, que pueda ser disfrutada a muy baja temperatura manteniendo todo su sabor y carácter.