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Miel de Granada. El dulce sin fecha de caducidad

Miel de Granada. El dulce sin fecha de caducidad

Las colmenas diseminadas entre la sierra y la costa granadinas acogen a las abejas que, de manera incansable, transforman en miel el néctar que liban de las flores. La zona de asentamiento de las colmenas y extracción de la Denominación de Origen Protegida ‘Miel de Granada’ abarca todos los términos municipales de la provincia, aunque la mayoría de las colmenas se concentra en Huéscar, Granada, Ugíjar, Motril, Lanjarón y Otívar.

La ’Miel de Granada’ ofrecen una amplia variedad de colores, sabores y olores. Mieles monoflorales de castaño, romero, tomillo, aguacate (exclusiva de la zona), naranjo o azahar, cantueso, miel de la sierra y miel multifloral, son las variedades de mieles que ofrece la Denominación de Origen.

El Consejo Regulador, con sede en Lanjarón, certifica desde 2002 con su contraetiqueta los productos que cumplen los requisitos de calidad. Los envases que contienen la miel tendrán un tamaño que oscila entre los 500 y los 1000 gramos en caso de venta para consumo directo. También se aceptan los envases de barro tradicionales.

Las propiedades de la miel se conocen desde tiempos muy remotos. Además de ser una excelente fuente de energía .

Es un alimento totalmente natural, al que no se le añade ningún aditivo ni conservante. Tiene la ventaja de que por su alto contenido en azúcares, puede conservarse durante largo tiempo. También contiene sales minerales ricas en potasio y de fácil asimilación, enzimas y ácidos orgánicos.

Es muy energética y digestiva, mejora la recuperación muscular, por lo que es recomendable para deportistas y niños.

La miel está presente en muchos platos típicos de la gastronomía tradicional granadina, como las cebollas con miel, berenjenas a la miel, costillas con miel, pollo con almendras y miel, perdiz a la miel, hojuelas o almojabanas.