Ricos guisos con marisco, pescados a la plancha, fritos, ensaladas con ahumados, conservas, consistentes sopas… la cocina marinera abarca un amplio abanico de variedades culinarias perfectas para reponer fuerzas y contribuir a una dieta saludable.

Desde hace milenios el mar ha sido fuente de materias primas para las artes culinarias. De sus aguas han surgido ricos y jugosos pescados, moluscos, mariscos, cefalópodos, etc. Alrededor de todos estos productos se ha levantado una gran industria alimentaria que convirtió a la pesca, hasta hace unos años, en uno de los principales sectores de actividad económica y generadora de empleo no sólo de las localidades costeras, sino de todo el país.

Con el paso de los años, la acumulación de recetas y las nuevas técnicas culinarias han dado como resultado un recetario marinero nutritivo y rico en variedad y en sabores, en texturas y aromas, en formas, presentaciones, etc. No hay que esperar pues ni a estar entre blancas arenas ni a estar de vacaciones veraniegas para disfrutar de un buen plato marinero. Cualquier ocasión es buena.

Pero, ¿qué beneficios aporta el pescado a nuestro organismo? ¿Cuáles son sus principales propiedades nutritivas?

El pescado suele ser un alimento fácilmente digerible que no aporta demasiadas calorías. Además, las proteínas del pescado contienen todos los aminoácidos esenciales para el organismo, por ello son de un valor nutritivo muy alto. Asimismo, son ricos en vitaminas.

Dentro de los pescados, el grupo, por ejemplo, de los pescados azules son especialmente beneficiosos al ser ricos en ácidos grasos Omega 3 que ayudan a regular los niveles de colesterol en la sangre, ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares, etc.

La sardina es uno de los pescados que más beneficios aporta al organismo. No sólo es rico en ácidos grasos Omega 3 sino que también contiene una buena cantidad de proteínas de gran valor biológico, así como vitaminas A, D, B2, B3 y minerales muy diversos, como el sodio, el fósforo, el magnesio, el hierro y el calcio. Con ella pueden prepararse ricas recetas como estas sardinas marinadas con tomate y albahaca.

Los mariscos por el contrario suelen ser ricos en colesterol y sodio, por lo que las personas con hipertensión o hipercolesterolemia deberán moderar su consumo. Eso sí, suelen ser bajos en calorías y ricos en proteínas y minerales. Además, constituyen un bocado delicioso y preciadas joyas culinarias por los paladares más exigentes. En recetas como esta caldereta marinera se podrán degustar varios mariscos y pescados combinados de manera exquisita.

Las almejas y las coquinas son uno de los mariscos más habituales en las cocinas de las zonas costeras. Guisadas con verduras, como estas coquinas a la marinera constituyen un plato lleno de nutrientes. Eso sí, son ricas en purinas que en nuestro organismos se convierten en ácido úrico por lo que las personas con gota o cálculos en el riñón deberán moderar su consumo.

Sin lugar a dudas entre los platos más característicos de la cocina marinera se encuentran los guisos y platos de cuchareo que antaño entonaban el cuerpo de quienes venían de la mar o iban hacia ella y que hoy hacen las delicias de paladares de todos los rincones del mundo. Elaborados con patatas como éstas hechas con sepia y gambas o con arroz como este con rape, mejillones y almejas, suponían una ración de energía gracias a los hidratos de carbono que sumaban estos alimentos a los nutrientes del pescado. El resultado eran platos calientes con un gran sabor a mar, ya que tanto las patatas como el arroz (e incluso fideos y pastas) son alimentos versátiles con sabor casi neutro que pueden combinarse con numerosos ingredientes.

También las sopas eran platos habituales en los municipios costeros, sobre todo en días en los que el frío viento arreciaba. Con una receta como esta tradicional sopa de pescados en la que también empleamos mariscos el éxito entre los comensales está asegurado, ya que además de rape y merluza, esta sopa lleva gambas y almejas, entre otros ingredientes.

Pero en la cocina con aires marineros no sólo se puede disfrutar de guisos, los pescados en conservas, como el atún o el salmón, son perfectos para preparar infinidad de recetas. También cocinarlos a la plancha es una de las alternativas más extendidas. Prueba con un lomo de atún, también rico en ácidos grasos Omega 3 y en vitaminas del tipo B (B2, B3, B6, B9 y B12), que aportan ácido fólico y son beneficiosas para la vista, y en vitaminas A y D, que son liposolubles, acompañados de tomate caramelizado.

Las legumbres acompañadas de pescados o mariscos también suponen una alternativa perfecta para disfrutar de las exquisiteces marinas. Prueba, por ejemplo, con un salteado de garbanzos con pulpo y mejillones.

Tomar el pescado en forma de paté o crema es una de las novedades culinarias afianzadas en las mesas de todo el mundo en los últimos años. El pastel de cabracho es uno de los más aclamados y conocidos por los comensales. Aunque hay otras formas de degustarlo como en crema que en esta receta acompañamos de tomates cherrys.

Precisamente las verduras son otro de los mejores alimentos para complementar un buen plato de pescado. En recetas como merluza koskera a la vasca, se emplean guisantes y espárragos, pero las posibilidades son muchísimas.

Además de ellos, las frituras de pescado como los boquerones, el bacalao, los calamares, etc. o pescados a la sal como la durada o la lubina son platos llenos de sabor y nutrición que podremos acompañar con infinidad de alimentos.


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