¿De temporada o no? ¿Mercado y súper? Ofertas, ingredientes, listas… Comenzar a comprar alimentos no es tarea fácil. Menos aún con la proliferación de lugares donde adquirir éste o aquél ingrediente. No caer además en las ofertas que muchos comercios lanzan para aumentar las ventas es tarea complicada. Aquí te damos algunas claves para comprar alimentos de manera económica y sencilla.

Lo primero que hay que considerar es si vamos a querer cocinar o no. Si queremos una dieta más sana y equilibrada es evidente que si cocinamos nuestros propios platos, nuestra nutrición será mejor. Eso sí, si no tenemos tiempo para meternos entre los fogones, la alternativa de platos precocinados o congelados es otra opción.


Las reglas de oro

Con estas sencillas claves no fallarás en tus compras.

1. Ve a comprar con la lista en la mano para evitar adquirir productos que no necesitas realmente.

2. No compres alimentos con olor extraño, huevos rajados o latas con óxido o abolladuras.

3. Para saber si los congelados están en buen estado y no han perdido la cadena de frío, deben de estar muy duros.

Ve a comprar
siempre con la lista
en la mano, así
caerás en menos
tentaciones y
caprichos

4.No mezcles alimentos crudos y cocidos.

5.Comprueba siempre las fechas de caducidad en los envases.

6.Compra solo alimentos perecederos que estén refrigerados a temperaturas muy inferiores a las del ambiente.

Lo mejor, una combinación de ambos. Siempre que puedas, cocina, pero ten a mano algunos platos ya preparados por si surge un imprevisto.

Otra de las claves es hacer una lista con los productos que realmente necesitas, así cuando vayas a la tienda o al mercado no compraras caprichos ni perderás tanto tiempo. Si además elaboras un menú semanal, la tarea de comprar será mucho más sencilla.

Ir una vez por semana al supermercado en lugar de varios días te ayudará también a gastar menos.

Si a esto sumas no ir con hambre a hacer la compra, te ahorrarás un buen dinero, al tiempo que comprarás alimentos más buenos y menos “comida basura”.

Antes de adquirir ningún producto, mira bien la fecha de caducidad del mismo. Y si lo que vas a comprar son latas de conservas comprueba bien que no tienen grietas ni abolladuras.

Si te cuesta decidirte entre dos productos similares ten en cuenta dos puntos: el primero, si son alimentos de temporada, mejor. Serán de más calidad, más nutritivos, sabrosos y más baratos.

Y si tienes la opción de poder ir a la plaza o al mercado en lugar del supermercado para adquirir productos frescos, mejor aún.

El plus lo pondrán los productos autóctonos. Con ellos casi seguro que no te equivocas en la elección de los alimentos que adquieras.

La fruta y las verduras son los alimentos que, en este sentido, son más recomendables adquirir en un mercado especializado en productos de este tipo.

El segundo de los puntos es que debes aprovechar las ofertas existentes. En muchas ocasiones, hay productos que, por promociones internas de la marca o bien por iniciativa de la tienda en cuestión, ofertan algunos productos a menor precio. Aprovéchalas, sobre todo si son productos no perecederos que puedes guardar durante un tiempo. Eso sí, tampoco te fíes demasiado de los productos demasiado bajos.

Alimentos como la carne, pueden estar también de promoción. Si no te hace falta para la comida del día, congélala y así la tendrás disponible en el momento en el que te lo necesites.

En el carro de la compra separa los alimentos por clases, dejando los alimentos frescos para el final. Así cuando llegues a casa podrás meterlos los primeros en el frigorífico.

Fíjate en todos los productos, no sólo en los que están a la altura de los ojos. En muchas ocasiones, los productos más económicos están ubicados en las estanterías más altas o más bajas. Si sólo miramos al centro de las estanterías puede que nos perdamos algunas ofertas.

Para no perder la cuenta y saber cuánto llevas invertido en tu compra, llévate una pequeña calculadora. Así no te llevarás ningún susto en la caja.

Alimentos todo terreno

Además de seguir estas claves a la hora de enfrentarte a las primeras compras, debes tener en mente que hay ciertos alimentos que serán más rentables que otros.

Por regla general, los alimentos no industriales son más baratos. En este ranking las legumbres como las lentejas, los garbanzos o las alubias ocupan el primer puesto: son sanos, nutritivos y muy económicos. Además suponen la base de exquisitos guisos que te salvarán más de una comida como estas lentejas a la jardinera o estos garbanzos con espinacas.

Asimismo, los huevos ocupan el segundo lugar. Son también económicos y con ellos puedes hacer infinidad de platos sabrosos y rápidos que te aportarán además una buena cantidad de proteínas como esta tortilla de patatas con chorizo o un rico revuelto de setas. Asegúrate de que todos los que compres estén en buenas condiciones, sin roturas ni rayas.