Nunca dejará de sorprender la cantidad de utensilios que pueden llegar a inventarse para facilitar el trabajo del cocinero.

Desde un simple cuchillo hasta una cubitera pueden tener miles de diseños diferentes, en algunos casos rozando el mundo “geek”.

El cuchillo
electrico es
muy útil ante la falta
de fuerzas a la hora
de cortar

Su funcionalidad es la clave, de ahí la creación de aparatos digitales como la espátula electrónica con reloj incorporado que avisa del momento en el que hay que darle la vuelta a un filete. O el cuchillo eléctrico, muy últil para la falta de fuerzas a la hora de cortar.

El mundo “geek” también está muy presente en la originalidad de instrumentos. Una
tabla de corte con el diseño de Space invaders o el abridor de Star Trek serán el regalo perfecto para quien en su infancia no se separaba del joystick.

Como la diferencia gastronómica internacional lo exige, encontramos utensilios propios para cada una de las cocinas del mundo. De la japonesa hay que señalar como herramienta estrella los cuchillos, muy bien preparados para cada corte: cuchillo patatero, para el sashimi, trinchante y cuchillo multiusos. Mientras en la cocina china destacan los diseños de wok y de palillos chinos.

El salvamantel o posador de ollas, es también objeto en el que se recrea la imaginación de los diseñadores, combinando colores y figuras cada cual más originales.

El verano es fuente de inspiración y fruto de ella se han creado herramientas como la bolsa para mantener fresca la lechuga, parecida a las mochilas de tela de toda la vida o el Emulstir, para mezclar el aliño de las ensaladas.

Para quienes se llevan la comida a la oficina está el combo envase, una fiambrera que también calienta la comida.

Por otro lado, los zurdos, que muchas veces topan con productos sólo para diestros, ya tienen utensilios a su disposición.

Los palillos de dientes se usan desde hace años en la cocina tradicional para elaborar por ejemplo flamenquines o rollos de carne, pero van a quedar un segundo plano tras la creación de un artilugio basado en unas tiras de silicona que se adaptan al tamaño de la receta y soportan altísimas temperaturas.

Ejemplos todos de la imaginación y creatividad que no tienen fin en la creación de herramientas de cocina.