Nombre Fusión by Sojo
Dirección Enrique Romero de Torres, s/n (  )
Horario De 8:00 a 3:00
Teléfono 957496641
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

No hay duda de que hoy el Grupo Sojo, José y Joaquín o Joaquín y José, que tanto monta, monta tanto, es la principal referencia del ocio nocturno de la ciudad. Pero no sólo de copas vive el hombre. Grupo Sojo es hoy mucho más que noche, copas y buena música. Su Fusión by Sojo es la mejor demostración de ello, de su compromiso con el buen hacer en la hostelería y de la voluntad de rodearse de los mejores, como demuestran en la Ribera o en el vecino Horno de San Luis con un profesional que dará mucho que hablar: Juan de Dios Garrido.

Lo primero que llama la atención del Fusión es, aparte de su magnífica ubicación en la Ribera, es su decoración. Decir que algo o alguien es lo más o el mejor es arriesgarse a ser injusto y a cometer algún agravio, por lo que no diré que es el más bonito y mejor decorado de los restaurantes de la ciudad, pero sí que es, sin ningún género de dudas, uno de ellos.

Es el Grupo Sojo un entusiasta de la mejor decoración, de la creación de espacios agradables y únicos y de crear ambientes especiales. Es una de sus señas de identidad y, en este caso, aparte del mérito de sus dueños por apostar por ese concepto, hay que aplaudir a dos grandes profesionales: Fede Gómez Laguna y Julián Hidalgo que han conseguido un lugar fabuloso. Ciertamente el lugar tenía unas posibilidades extraordinarias, pero el resultado es sobresaliente. Acompaña a ese interior una terraza bonita, cómoda y muy agradable, lugar perfecto para comer y para una estupenda sobremesa.

Tiene Fusión una amplia carta, que incluye un apartado para los pequeños de la casa, con un amplio abanico de entrantes para picoteo y ensaladas, una selección de platos merecidamente llamados estrella y diversas opciones de pescado y carne. Mi consejo es pedir para compartir, el plato al centro. Prácticamente todos los platos admiten una cómoda distribución entre los comensales. Entre ellos destacaría los magníficos huevos camperos con trufa y caviar (no se asusten por el nombre, el plato cuesta 22 razonables euros), la muy conseguida caballa a la llama con wok de verduras y la presa ibérica con patatas. Tiene una satisfactoria carta de vinos a precios razonables y una extensa carta de postres entre los que incluiría la tabla de quesos enumerada entre los platos tradicionales.

Del ambiente no puede decirse otra cosa que es estupendo, con un servicio joven, atento y profesional. Es, en suma, un lugar altamente recomendable, en el que además de comer bien a un precio sensato, se puede extender la reunión sin prisas.