Pic-nic

Pic-Nic: La sabiduría está en el fondo

Por Vicente Sánchez

Nombre Pic-nic
Dirección Avenida Ronda de los Tejares, 16 Córdoba (  )
Horario Lunes de 13:30 a 16:00 y de Martes a Sábado de 13.30 a 16:00 y de 21:00 a 00:00
Teléfono 957482233

En Ronda de los Tejares, en el Pasaje Rumasa, frente a lo que fue uno de los establecimientos más emblemáticos de Córdoba, Almacenes Fuentes Guerra, se encuentra la pequeña entrada de este singular restaurante.

Está flanqueado por la carnicería Melli, posiblemente la mejor de Córdoba, donde se puede comprar, además de una amplia variedad de magníficas carnes de todo tipo, gustosas preparaciones propias, algunas tan conseguidas como las carrilleras guisadas, los kebab de pollo o la ensaladilla rusa. Raúl Pérez, su propietario, abastece la despensa de Picnic con algunos de sus productos estrella.

Este restaurante fundado en 1986 por el carismático maestro Antonio Canals, ha permanecido, en decoración y estilo, prácticamente inalterable durante todos estos años. En el pasado verano ha sido reformado, por su actual propietaria Marta Canals, ganando en amplitud y luminosidad.

Aquí se elabora una cocina con sello de autenticidad, presidida por una exhaustiva selección de las mejores materias primas. Antonio Sibajas, el jefe de cocina, es el alma y pivote de este restaurante al que pertenece casi desde sus inicios. No sólo guisa con sabiduría y primor sino que rebusca con pasión entre sus habituales proveedores de todo el país para adquirir alimentos de primerísima calidad. Su conocimiento de los productos, ya sean carnes, pescados o verduras es muy amplio y riguroso. Además no destroza la materia prima, ni la enmascara, ni la desfigura, por el contrario la elabora con sencillez, pero sustentada en una depurada técnica, sin excederse en las grasas, con unas puntos de cocción correctos para sacar a sus propuestas unos sabores limpios y rutilantes que reciben el reconocimiento diario de una clientela fiel y casi familiar.

Sibajas permanece atento a las verduras de temporada; espárragos trigueros, alcachofas o habas que llegan frescas y jugosas a las mesas. Los amantes de la casquería tienen aquí un lugar para disfrutar con sus callos, manitas o riñones de cordero lechal. Son muy apreciados sus pescados y mariscos cuya oferta va cambiando a tenor de lo que entra por las lonjas marineras de nuestras costas cercanas. Hay dos cosas que no se deben dejar de probar: la melosa mahonesa, que acompaña a algunos platos, elaborada con un exquisito aceite de oliva de la finca rambleña de Fuencubierta; y otra, su especialísimo rosbif de lomo bajo, con salsa de su propio jugo, acompañado de un delicioso puré de patatas al estilo del cocinero francés Jöel Robuchon.