Regadera

Regadera: Un lujo (asequible) en La Ribera

Por Rafael Díaz-Vieito

Nombre Regadera
Dirección Calle Ronda de Isasa, 10, 14003 Córdoba (  )
Horario De 13:00 a 16:00 y de 20:00 a 23:30
Teléfono 957101400
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza No

Adrián Caballero reúne todos los requisitos para ser considerado ya una de las referencias gastronómicas imprescindibles de la ciudad. Cocinero de formación seria y esmerada desarrolla su buen hacer en un enclave cada vez más de moda, la Ribera, a escasos metros de la Mezquita y del casco, en un lugar en el que proliferan buenos restaurantes y lugares de ocio y al que peregrinan a diario turistas y cada vez más cordobeses. Esta esta Regadera un magnífico lugar para disfrutar de la comida, tanto si se va como importantes pretensiones como si únicamente se pretende tapear y echar un buen rato.

Se sitúa el restaurante en un amplio y confortable local de la Ronda de Isasa, en su número 10, con buena luz natural y decorado de modo sencillo y francamente agradable. Dispone de una buena cocina a la vista de los comensales, y en el centro del local se encuentra un pequeño huerto con plantas aromáticas que Adrián emplea en la preparación de sus platos, y que otorga al salón una impronta muy especial. A la entrada una pequeña barra, en la que la espera se hace corta y en la que disfrutar de una cerveza o de una copa antes o después de comer.

Tiene una carta no muy amplia, pero que cubre sobradamente las exigencias del comensal más estricto. Sobresaliente el picante tartar de atún y más que notable el tataki de presa ibérica, que puede competir con el mejor de los tatakis de presa que he probado en Córdoba, los del Envero de la estupenda Zahira Ortega, con una preparación muy parecida.

Estimable, aunque de un nivel inferior a los platos anteriores, la ensalada Zaalouk, con boquerones y aceitunas negras, menos sabrosa de lo esperado. Los entrantes merecen sin duda una nota muy alta. Nota no superior a la de los platos principales, entre los que son indiscutibles el fabuloso bacalao sobre crema de espárragos, absolutamente magnífico, y el fabuloso magret de pato: aquí hay estudio, técnica y el mejor producto.

Mención aparte merece la carta de vinos: la obra de un amante de los mismos. Numerosas referencias, atención especial a los buenos vinos criados en Andalucía y a novedades que resulta difícil encontrar en otros restaurantes de renombre y precios contenidos, con la siempre agradecible opción de disfrutar el vino por copas.

No es La Regadera un restaurante más. Ni en su decoración, ni en la atención del servicio ni en la calidad de las materias primas utilizadas. Estamos ante un señor restaurante, no reconocido y valorado suficientemente. No tengo ninguna duda de que poco a poco ese reconocimiento general será una realidad y los llenos serán una constante.