Nombre Casa Rufino. La Una y Media
Dirección Mercedes de Velilla ()
Horario De 11.00 a 17.00 y de 20.00 a 01.00
Teléfono 955982770
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

Le robamos este acertadísimo título a Rafa Sánchez, que nos descubrió este restaurante a través de la magnífica web «Detapas» de ABC de Sevilla. Gracias Rafa. Lo cierto y verdad es que Camas, aunque no sea Aljarafe propiamente dicho, tiene una cultura y variedad gastronómica que no le andan a la saga a la “montaña” sevillana. Y con la ventaja de que está a tiro de piedra y que sus calles del centro no han perdido su sabor de pueblo-pueblo, como es el caso de esta calle Mercedes de Velilla donde se encuentra Casa Rufino, la Una y Media. En sus 30 años de existencia ha cambiado de sitio hasta en tres ocasiones para terminar en este local cómodo, con hechuras de venta

En sus mesas se pueden tomar raciones y tapas (tapas que, se pueden imaginar, son más bien medias raciones). Comenzamos con unos boquerones en vinagre (7,00 euros) de los que ya no quedan, buen producto, buen tamaño, buen vinagre, buen aceite…y ríase usted de los ceviches que se están poniendo tan de moda (tanto que ya mismo desplazan de nuestras pizarras a esos tatakis “tan nuestros”). Seguimos con una carrillada (10,00) sólo buena (un poco demasiado hecha, no tierna sino blanducha) en salsa boletus.

Después de ver pasar una bandeja estupenda de chipirones, paramos la comanda para pedir una tapa de chipirones plancha (2,95) también como los de siempre, churruscaditos y en su punto de aliño.

Y comenzamos con la “brasa”, la especialidad de este Rufino (no hemos conseguido averiguar lo de porqué se llama La Una y Media). Una tapa de castañetas (2,75) o “glándula salivar mandibular”, buenísimas, signo de que aquí saben de verdad de cerdos, pues es de los pocos sitios en Sevilla donde las hemos podido encontrar. Y terminamos con una presa ibérica (14,50) excelente de sabor pero mal corte, muy grueso, y con una lástima de patatas de mentirijillas.

A este sitio le pegan postres caseros pero no lo tienen aunque la carta engañe, hasta en eso se parece a tantas ventas del Aljarafe. Personal simpático y entregado a la causa, ambiente relajado pero buen servicio. Y con nuestro querido cerdo ibérico presente en todos sus rincones.

Apología del cerdo ibérico