Nombre Casa Curro Montoya
Dirección Calle Sta. María de Gracia, 13, Carmona (  )
Horario De lunes a domingo de 13.15 a 17.00 y de 20.15 a 24.00
Teléfono 954196027
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

“Este restaurante es un magnífico punto de partida para adentrarse en la excelente cocina de Carmona”

Poder escapar a Carmona es, de por sí, un regalo que la mayor parte de los sevillanos parece que no valoran y prefieren volar a la Toscana… Pero si además tienes la oportunidad de deleitarte de una comida como la que disfrutamos nosotros entonces es un lujo tan alcance de la mano que sólo los turistas y los lugareños disfrutan.

En una esquina de una de esas calles monumentales de Carmona que más parecen un decorado que reales, nos da la bienvenida una pequeña terraza, casi recogida para no molestar que da paso a una zona de barra y mesa altas y a una suerte de soberado, escaleras arriba, donde se encuentra el comedor.

Lo primero que llama la atención es la forma en la que nos atienden alternativamente propietario y encargado: con una familiaridad educada y respetuosa, con confianza pero sin pasarse. Eso te hace sentir en seguida en su casa pero como en la tuya.

La carta de Curro Montoya es larga, pero además se completa con una pizarra llena de otras propuestas y, por si fuera poco, siempre hay una par de platos más recién salidos que hacen de la labor de elegir una tarea poco menos que imposible. Pero allá que nos lanzamos y con gran éxito: para empezar es increíble cómo puede estar tan rica una tosta de tomate y mojama. Pues sólo si el pan, el aceite, el tomate y la mojama son de primera.

Aquí se presume mucho de su original ensaladilla de chocos y langostinos, con un toque de alioli en su mayonesa. Es necesario probarla y que cada uno decida. Que esto de la ensaladilla se está convirtiendo en materia de duelos a primera sangre. Por si acaso hay una alternativa menos conflictiva y deliciosa que es la ensalada de tomate y atún a la plancha.

Lo que sí es indiscutible es probar el revuelto de níscalos y chorizos -con huevos de verdad- que sencillamente es de otro mundo. Claro, que no hay que dormirse e ir ahora, en temporada. Y, claro, si a esto le sigue un bacalao con tomate en el que en un mano a mano singular cada uno de los ingredientes compite por estar mejor, se pueden imaginar el resultado.

Seguimos con un reseñable magret de pato con cebollitas caramelizadas y pasas que casi nos deja sin sitio para el postre. Claro que ante una leche frita como la que aquí ponen – aunque un punto demasiado dulce hoy- hay que buscar un huequecito en el estómago donde parecía que no lo había.

Terminamos como empezamos. Descubrir Carmona es casi una obligación e ir conociendo, poco a poco sus restaurantes, una necesidad en la que vamos a poner todo nuestro empeño. Porque no hay nada como sentirse turista cuando te tratan así. Y donde Curro Montoya es un buen principio, porque además ofrece tapas de casi todo lo anterior.