Nombre Las Conchas
Dirección Calle Real, 24. Castilleja de la Cuesta ()
Horario De martes a sábado de 13.00 a 16.30 y de 20.30 a 00.30. Domingos de 13.00 a 16.30.
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

Este restaurante sevillano del más cercano aljarafe, de la calle Real de Castilleja, no es difícil de definir: un asturiano que además pone buen marisco del norte. O así es al menos como nos convencieron a nosotros para ir allí. Con una pequeña barra en la entrada, con carta de tapas, abre enseguida a un comedor de Casa de Comidas, sin modernidades ni ninguna otra concesión al lujo más allá de sus manteles y servilletas de las de verdad.

Nos reciben en la mesa unas aceitunas con limón y romero mientras que una chica nos toma la comanda, señala a otros donde sentarse y atiende a un proveedor, todo a la vez y sin perder la calma. Y hablando de proveedores cuando le preguntamos por la procedencia de sus pescados y mariscos no nos dice que acabe de llegar de Huelva ni que tenga un primo en la plaza de Cádiz…y honestamente nos aclara que todo viene de Makro pero hay que saber qué comprar y en qué época del año hacerlo: mejillones, zamburiñas, centollas, pero también gambas o berberechos.

Y así empieza la comida con unos mejillones gallegos extras de verdad, que tienen la temporada buena hasta diciembre.

A eso le sigue un pulpo a la gallega, muy bueno, equilibrado, ni duro ni blando y con el justo toque picante y al que sólo echamos de menos unos buenos cachelos (o que le cambien el nombre a “pulpo a feira” que es el que no lleva cachelos).
Nos metemos en cuchareo con unos fideos con almejas y gambas de las buenas. Y, como no, con fideos gordos y no de esos tan cursis de los japos.
A continuación nos ofrecen corvinata y rodaballo pero nos decantamos por un bacalo plancha que sólo está regular, ni muy fresco ni muy sabroso y es que Las Conchas es de esos sitios donde hay que tomar lo que te ofrezcan.
Rematamos la comida con un arroz con leche del que no dejamos ni un solo grano.
A Las Conchas se puede venir de trabajo pero sobre todo es un sitio familiar -con esos escalopes con patatas fritas para niños que tanto se nos antojan a los mayores- y quizás no tenga el comedor más cuidado del Aljarafe ni tan siquiera el mejor producto pero tampoco lo pretende, porque lo suyo es una comida honesta, tradicional y sin estridencias.