En la carretera principal de Sanlúcar la Mayor, comunicado con la calle de atrás, la calle Limones –de ahí el nombre- se encuentra el Pasaje Limones. Se trata de un negocio familiar en manos de Alberto y Conchi, dos hermanos que procuran que al cliente no le falte de nada. Con su natural simpatía, inmediatamente el ambiente se vuelve amable y acogedor.

Aquí, en la época de caracoles, lo que tiene fama son estos crustáceos. El resto del año, el menudo de ternera, las pavías, los callos o los pinchitos, no dejan de salir a las mesas. También el pollo con arroz tiene buena acogida, así como los rollos de champiñones. Por tener, tienen hasta tapas con premio. El bacalao dorado y el pimiento de piquillo relleno con salsa de manzana, lograron el segundo premio cuatro años que se celebró la Feria de la Tapa en Sanlúcar.