Nombre A Lembranza
Dirección Calle Hernando del Pulgar, 16 (  )
Horario De 13.30 a 16.00 y de 20.30 a 0.00. Cierra domingos noche y lunes
Teléfono 608063674
¿Tiene Cruzcampo? No
Terraza No

Salíamos de comprar en El Corte Inglés de Nervión y nos dirigíamos a tomar unas merecidas tapas en la barra del bar Carbajo pero al encontrarla llena vislumbramos este restaurante. Y entramos. La calle Hernando del Pulgar, donde se encuentra A Lembranza, es complicada de encontrar o al menos no coge de paso, el local donde se ubica es extraño -como si en otra vida hubiera sido un bar de copas- y puede ser ruidoso, pero la comida y la atención que te ofrecen no puede ser más casera. Casera en el sentido gallego de la expresión porque todo es autóctono de esas tierras, todo lo que sale de la cocina tiene un inequívoco sabor a Galicia, sin concesiones a modas o a otras cocinas.

El espacio, como apuntábamos, es moderno pero contrasta con detalles y cuadros regionales excesivamente clásicos. Y en la parte del clasicismo la verdad que echamos de menos unos buenos manteles – o malos, porque la mesa no estaba vestida en absoluto-. El clasicismo se queda para la cocina y así empezamos con una empanada gallega rellena de bonito casera y rica. Poco después nos llegan unos mejillones al vapor recién hechos y en su punto. Y, por si no se nos notan nuestras debilidades pedimos dos maravillosas vieiras gratinadas que bordan. El plato que más nos sorprende – y más nos gusta- es un salteado de pulpo al ajillo con langostinos con el toque justo de picante, riquísimo. El pulpo, como no podía ser de otra forma, lo hacen muy bien. También lo ofrecen A feira o el ahora tan copiado sobre crema de patatas y aceite de pimentón. Volveremos a probarlos.

Seguimos con un plato de zorza, que es una carne de matanza ligeramente adobada y que con patatas fritas auténticas componen un buen plato. No es sino el aperitivo a un exquisito lomo de vaca gallega, suave, sabroso y que nos confirma en la idea de que es una de las mejores carnes que se pueden tomar en España.

La tarta de Santiago con la que rematamos es buena y contundente. Y con este sabor dulce nos vamos de A Lembranza, que para los que nos gusta la comida del norte es algo así como el equivalente a la cocina asturiana del “Asturias” de Ramón y Cajal pero en una bocacalle de Luis Montoto y en clave gallega. Toda gira en torno a la comida y las comodidades hay que ir a buscarlas en otros sitios. A nosotros nos ha compensado.