Nombre Al Medina
Dirección San Roque, 13 (  )
Horario De 13.45 a 16.30 y de 20.30 a 0.00
Teléfono 954215451
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza No

Uno de los axiomas más extendidos en nuestra ciudad es el de que un restaurante de comida foránea tiene que ser barato. ¡Y así nos luce el pelo!. Italianos, mejicanos, japoneses, etc. que más que enriquecer el paladar con otros sabores parece que sustituyen las posibilidades de viajar (también a bajo coste).

Nada hay más gratificante que encontrarte con cocina de otros países elaborada con buena materia prima y por manos que saben lo que hacen. Este es el caso del restaurante que traemos hoy a estas líneas. Otra cosa es la decoración, quizás por el afán de que el que llegue a esta casa se transporte a Marruecos se abusa del tópico hasta el punto de que se puede hasta confundir con un mexicano… Estos son los peligros de la internacionalización. No estaría esta misma comida mejor en un lugar luminoso, abierto, ligero, moderno y sin tantos guiños a su origen.

Pero volvamos a la comida que es lo extraordinario aquí. Comenzamos con un sencillo arroz al limón con aceitunas, cilantro, tomate, pimiento, como hecho en picadillo y un sabroso hummus–pasta de garbanzos, crema de sésamo y zumo de limón-, que te van preparando para los platos fuertes. En primer lugar una pastela de ave sencillamente perfecta, con un equilibrio entre todos los ingredientes (incluida la canela) que permite que se perciban todos los sabores.

Terminamos con un delicioso tajin de ternera con calabaza dulce. ¡Por favor, que desfilen por aquí todos los bares que tienen carrillada en Sevilla para aprender a cogerle el punto a la ternera y, de paso, experimentar con sabores suaves!

Las cantidades que sirven de cada plato son más para venir cuatro personas que dos, lo que aparte de ajustar el precio de la factura permite probar nuevos platos guiados por un encargado ¿y propietario? amable, dispuesto y colaborador. Una diversión en forma de comida distinta y que, por si le anima o le frena, los viernes por la noche va acompañada de la danza del vientre. ¡Al-lío!