Nombre Panrallao, Vinos y Tapas
Dirección Divino Redentor, 5 (  )
Horario De 13:00 a 16:00 y de 20:30 a 0:00. Cierra domingos tarde y lunes
Teléfono 954026796
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza No

Hay cosas y sitios que, ineludiblemente, atraen lo peor. Como les pasa a las moscas y a los gusanos, que suelen reunirse en ya saben ustedes qué sitios; no vayamos a removerla ahora…

Pues eso mismo le ocurre, por ejemplo, a las setas de la Encarnación, que se han convertido en el chusmódromo oficial de Sevilla. No hay congregación alguna más o menos indeseable que no encuentre en su espantosa sombra cobijo. Y no lo digo por sus negocios, dignísimos todos y que bastante tienen en lo alto. Viene al caso esta reflexión por la botellona insidiosa allí estabulada que al parecer fue el chupinazo de la ebria parada de cabestros que reventó la Madrugada sevillana. Y encima el monumento tiene fallos técnicos y estructurales. Pues ya está tardando Zoido en convocar una reunión tripartita entre urbanismo, Derribos Pavón y Cubas LLopis para, entre todos, encontrar la mejor y más económica solución al sombrajo de marquetería cara que nos dejó Monteseirín y su socio, el tío de la mariscada.

Hoy toca uno moderno. Panrallao. Un sitio sin pretensiones, hecho por gente joven, divertida, con ganas de pasarlo bien y hacerlo pasar igual a los demás. Allí lo mismo improvisan un plato, que traen vinos raros y no caros, que tocan un concierto de rock. Y como a la gente le gusta la propuesta, le llena el negocio; óle sus fogones.

De entrada tienen una interesante carta de vinos para copeo que alteran con frecuencia y donde destaca uno al mes. En este caso traemos un tal Hermanos Holgado, tintazo ecológico gaditano criado en roble que está hasta bueno. Para abrir boca, ¿algo mejor que una carrillada ibérica a la cerveza con puré de clavo y canela? Una delicia.

Hablando de cerveza, hay que reseñar que tienen las artesanas Albero, ricas y con más cuerpo que Falete en un traje de neopreno. Siguiendo con la comanda, recomiendo las berenjenas fritas con salsa de queso y miel de caña, cortadas en bastones y justas de fritura. Para mi gusto el rissotto de sepia y marisco con salsa wakame tienen que trabajarlo más. El grano duro, como que no. Excelente me parece su lasaña de cola de toro con bechamel de azafrán y la hamburguesa de presa y salchichón con pan de tomillo y parmesano. No se olviden el taco de atún sobre fideos de soja y setas enoki en tempura; para nota. Pueden rematar con un lomo de buey con salteado de cerezas y trigueros, bueno, pero escaso de trapío para su precio.

Vale la pena quedarse al postre por el coulant de nocilla o su galleta de chocolate recién hecha. Pecatos di cardinale.

El local es simpático y la gente lo hace ruidoso, porque ya está bien de decir que los bares son ruidosos. No, somos los clientes los que los hacemos así. Que parece que no sabemos comer en voz baja, hombre ya.