Nombre Bajo Guía
Dirección Calle Adriano, 5 (  )
Horario De 12:30 a 17:00 y de 20:00 a 0:00. Cierra los domingos por la tarde
Teléfono 954097452
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

Dicen los gachós de la Organización Mundial de la Salud que nanai de comer carne procesada y roja, cositas embutidas de guarro o casquería fina. Nasti de plasti. Que lo que hay que comer son cosas ligeras como la lechuga y así, o apostar por los insectos que son el alimento del futuro. Yo no sé ustedes, pero yo me voy a comer un zapatero o un cigarrón antier por la mañana. ¡Te quiéiyá, Regaera! En estos temas de la nutrición, háganme caso: no se coman la cabeza… ni las patas. Apuesten por los insectos de trasmallo, lo que yo les diga.

Por mayo arribó al Arenal de Sevilla, que es el puerto de la ciudad, un pesquero procedente de Los Bermejales. Fran y César son sus patrones desde que hace muchos años. Se desenrolaron del Barbiana de la calle Albareda y decidieron armar su propio barco. Ahora han echado el rezón junto al Baratillo en un local que les ha quedado la mar de bonito. Para empezar han logrado lo que no tenían en Bermejales: una decoración agradable, moderna y acogedora a la vez, pero con una barra igual de escasa.

El nuevo Bajo Guía no es un gastrobar, es un “gastromar”. Su carta de navegación lleva todo un alijo de especies con olor y sabor a sal marina. Pero de nada sirve tener el mejor “material” si luego en vez de resucitarlo en la cocina lo matamos para siempre. En Bajo Guía la cocina sanluqueña devuelve a la vida ejemplares de corvina, en bartolito, plancha o en taquitos; el choco, guisado con papas, frito, aliñado, albondigado o sus huevos a la plancha tocados de rojo coral. Del cazón, tres cuartos de lo mismo: en tomate, frito en adobo, o guisado a la marinera. Compartan una cazuela de langostinos con tomate y huevo y serán ustedes los resucitados. Tienen la Cruzcampo que duele la boca de rica, pero sobre todo unas jarras de manzanilla en rama Barbiana para darse un chocazo, nunca mejor dicho…

No le hagan un feo a sus papas aliñás, a sus huevas, a la pimentá con ventresca, ni a su ensaladilla de marisco. Y, por supuesto, no se olviden de los clásicos: los garbanzos con langostinos y la tortilla de camarones, que aquí viene en tipo Plaza del Cabildo.

La vitrina es como el algodón, no engaña y ofrece la ricura de la frescura en todo lo que le entra a diario de Cádiz y Huelva. Si quieren echar un rato simpático métanle mano a las acedías si las ven expuestas y son terciaditas. Y si tienen ustedes bien abrigada “la de Ubrique” -que para baratillo, en la puerta de al lado no se equivoquen- métanse en cáscaras: gambas de Isla, cigalas y langostinos de Sanlúcar con esa babilla brillante que tienen las cosas buenas que da la vida, qué carajo, que para tres días que estamos aquí no hay que echar cuenta de los tristes de la O.M.S.