Nombre Bar Amarra
Dirección Calle Pagés del Corro, 43 ()
Horario De 11:00 a 16:30 y de 20:30 a 1:00
Teléfono 954338224
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

En estos días de tiesura y mojameo pueden verse, entre semana, restaurantes con el mismo ambiente que los caballitos ponis de la feria. Y Triana no se escapa a esta circunstancia. Le contaba un tabernero de allende del río a este cronista que, el otro día en su bar, se pelearon dos clientes y tuvieron que separarse entre ellos porque no había nadie más…Triste guasa.

Viene esto a cuento para romper a hablarles de un bar que durante los fines de semana se aprieta pero que en días laborales se puede disfrutar con mucha comodidad. Es el caso del Amarra que en unos meses cumplirá 20 años abarloado al muelle trianero. Su patrón se llama Ricardo Galán y zarpó aguas arriba del Betis, desde Sanlúcar de Barrameda, para fondear el rezón en el barrio de Triana y desembarcar allí su cocina de bajura.

El Amarra de Pagés del Corro es más de raciones y medias, aunque tiene tapas gloriosas como su ensaladilla rusa o su buscadísima tortillita de camarones. Recientemente ha echado al agua un barquito de tapas en la calle Trabajo donde ofrece su cocina de siempre en pequeñas dosis.

Una singularidad de agradecer en la cocina de Galán son sus guisos marineros: arroces, sopa de galeras, fideuá, cazón en amarillo, papas con choco, raya al pan frito… pero no se pierdan sus prodigiosos chipirones rellenos. Una cosa, oigan…

En el bebercio da la de arena de ojaneta de la Caleta con una cerveza de tirador anónimo que puede confundir al incauto por su abundante iconografía de Gambrinus en la pared, pero que no tiene nada que ver. Por eso es aconsejable irse derechito a por su manzanilla en rama de Pedro Romero que pide pescao frito del bueno. Ricardo lo trae todo de Sanlúcar: pijotas, salmonetes terciaditos exquisitos, unos boquerones pequeños, la merluza en tacos frita o unas acedías de verdad (no esos lenguaditos tiesos de vivero que venden ahora) de quitarse la gorra. De cáscaras tiene -cuando tiene- lo que hay que tener: almeja y coquina; gambas y langostinos. Que aquellos catetos del bogavante ande o no ande, esos, ya no volverán en una buena temporada.

Tienen merecida fama su arroz con perdiz por encargo o sus alcachofas en salsa, que las verduras de los navazos de los pagos de la Algaida hasta Espíritu Santo no desmerecen en nada a los productos de la lonja de Bonanza. Hasta sus rabanitos aliñados con vinagre y puñadito de sal son perfectos para la dulce espera de las viandas.

La decoración es breve pero tiene su conque. Un aire desaliñado de taberna de puerto donde guarecerse del temporal que azota las jarcias de nuestra Sevilla y aliviar, por poco perraje, la añoranza de la ciudad que Pemán clavó como señorita del mar, novia del aire o ciudad de la gracia, la razón y la medida. Cádiz.