Nombre Bar Bronce
Dirección Avda. Reina Mercedes, local 3, 15 (  )
Horario 12:00 a 17:00 y 21:00 a 00:00 (depende de la clientela)
Teléfono 954707079
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

«¿Qué tiene de especial el Bronce?»
Su local es reducido y decorado profusamente de mugrientas botellas de tintos por sus paredes. Una escasa barra y no más de 4 ó 5 mesas de taburete conforman su decoración, sin contar su terraza con veladores, pero es otra guerra… qué pocos sitios con buena terraza hay en Sevilla y éste, sin duda, es uno de ellos.
Apalancarse en reunión de amigos en su barra no es tarea fácil pero es sin duda el comienzo de una agradable velada divertida y nada pesada para nuestras carteras.

Es estilo de la casa su cuidada carta de tintos, donde encontramos marcas difíciles como Matarromera o Pago de Carraovejas. La copa en barra, es a elegir entre un Rioja (Marqués de Cáceres), un Ribera (Fuentespina crianza) o un Cigales (Museum). Mi recomendación es abrirse de capote con una copita de Manzanilla o Fino –la cerveza no es lo que más cuidan- acompañada de una tapa de salchichón al palo, un ibérico cortado en tacos alargados de excelente sabor.
Una ración de coquinas, pequeñas, pero sabrosísimas y una tabla de quesos de cabra horneados con pan tostado para untar nos harán entrar poco a poco en ganas de pelea. La carta es poco de tapas y más de raciones: frías y calientes, revueltos, algunas carnes, algo de pescado frito y todo bien presentado.
Y las carnes…
A resaltar también unas alcachofas cubiertas de un «bellotero» de altura y delicadamente tocados de vinagre de reserva y buen aceite; su bacalao frito, que es casi perfecto y unas buenas carnes trinchadas para compartir como el buey, la presa o un solomillo al whisky suave y muy tierno.
El servicio se afana en atender lo mejor posible su amplia y la barra consiguiéndolo con dificultad pero sin contagiarnos su estrés con gritos o reproches entre ellos o a la cocina que tanto abundan entre algunos bares de éxito.
Para rematar la velada, unos simpáticos gin tonics correctamente preparados (tienen una buena variedad de ginebras y puros), habrán completado una deliciosa velada para los que -tanto morir como comer- preferimos hacerlo siempre de pie… y rodeados de amigos.