Nombre Bar Casa Pulido
Dirección Doña María de Molina, 2 (  )
Horario De 7.30 a 00.00
Teléfono 954922290
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

«El catón de la tapa sevillana en su máxima expresión en una tasca escamondada y limpia como una patena»

Había en mis tiempos un cantante o similar que se hacía llamar Ramoncín y que no le tocaba nada al que le hacía los fichajes al equipo de Nervión, que tantos éxitos tenga en su nuevo tajo como tranquilidad deja entre los parroquianos de Al Final de La Palmera. Resulta que el susodicho trovador, que derivó en sabihondo tertuliano ante la escasa vocación del público por su arte musical, se hacía llamar por entonces “El Rey del pollo frito”, un título de la realeza tabernaria totalmente apócrifo y del que afortunadamente abdicó al poco tiempo para orgullo tanto del macho gallináceo afectado como de los templos y ermitas tabernícolas donde aún se trabaja este plato de gusto.

Hoy les traemos un santuario del ave de corral servido en sus diferentes opciones: frito, asado, al ajillo o en su faceta llorosa (lagrimitas). Casa Pulido es una tasquita en rededor de la Gran Plaza que es Ciudad Jardín y en la que desde 2003 José María y José Pulido, padre e hijo, ofrecen «pescao» frito de Isla Cristina (acedías, pijotas, salmonetes…), chacinas y guisos caseros. Y pollo. Frito en un aceite que tiene menos kilómetros que los de muchos sitios de postín. El ave de corral se sirve sobre un nido de papas fritas manuales, todo ello en su exacta cochura, sin que la presa quede seca ni píe al meterle el diente.

Como complemento imprescindible al plumífero sirven una caña de Cruzcampo mimada de frío y temperatura con la que contrarrestar la explosión de calor de la tapa. Como no solo de pollo vive el hombre, los Pulido ofrecen una espléndida tapa de huevas aliñadas que en estos días de incendio callejero viene que ni les cuento. Como sus papas aliñadas o el solomillo al wiski.

No hace falta que les repita el aserto del malajismo en el buen tabernero, pero aquí no pidan caracoles que les miraran mal. Pidan unas gambas del padrón número 4 que cuecen a diario y están para ponerles un apartamento en Isla.

Siguiendo con la antigua medida del tiempo del calendario laboral de la taberna sevillana, aquí cierran por descanso del personal después de la Virgen de los Reyes. Oooooooole que diría el maestro Burgos.

Cola de toro, manitas de cerdo, menudo de ternera, carrillá, carne con tomate… el catón de la tapa sevillana en su máxima expresión en una tasca escamondada y limpia como una patena donde el buen aficionado al tapeo clásico debe hocicar por una copla de barato y una ópera de bueno.