Nombre Bar Estrella
Dirección Estrella, 3 (  )
Horario De 12:00 a 00:00
Teléfono 954219375
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

Como éramos pocos, el alcalde se nos pone de parto y autoriza un monumento al costalero en plena avenida: una parida que, viendo la maqueta, está claro que competirá en la misma línea de mamarrachería que las estatuas vivientes de la gran vía catedralicia: el hombre-maceta, el monstruo murciélago o el tenista impávido. Lo que me extraña es que el autor no haya compuesto la obra con cuatro chaveas de gimnasio con los costales encasquetaos hasta los ojos y dándose besos y llorando. Porque en general nadie se besa y llora más en esta ciudad que el relevo de una cuadrilla de “kostaleros”, capataces incluidos. La pérdida de los papeles y del sentido de la medida que asuelan Sevilla en estos años no tiene vuelta de hoja.

Y para muestra un botón: el Bar Estrella. Otra de las tabernas más elegantes y medidas de la ciudad interior que vive sus días de la mano de una cadena de bares temáticos sevillanos. De momento y salvando la profusión de macetas de la fachada –que le dan un aire de sainete de los Quintero- y las espantosas lamparitas de mesita de noche en sus veladores – horterada novelera de la “neopatronal” hostelera- el sitio conserva su conque.  Su mostrador – con esas maravillosas columnas de mármol- ,y los paños de azulejos sevillanos -que cenefan la colección de fotografías históricas de la ciudad-, permanecen. Pero ahora complementados con multitud de testas de toro. Que yo creo que el propietario de esta cadena ha debido comprar una ganadería solamente para adornar de testuces todos sus bares. Qué jartón de cuernos para reclamo exótico del turista forastero.  Anda que Morante se iba a tomar un café tranquilo aquí…
Y la carta. De tapa tenemos: avocado stuffed with prawns with ham, grilled pork & pepper sandwich, grilled hake and sea bass, fried cuttlefish, fish paté with toast, fried small squid, little flamenco with crispy chips and grilled peppers, breaded aubergine with molasses boned chicken thigh in mustard sauce, pork tenderloin in whisky sauce, etc, etc… Que viene a ser, en el mismo orden; Serranito, corvina a la roteña, chocos fritos, cabracho, chipirón plancha, berenjenas fritas y solomillo al whisky. La comanda sigue con multitud de platos a base de crepes, rulos de cabra y toda la retahíla aderezada, eso sí, con reducciones balsámicas.
El cronista prueba las pork roofs (manitas de cerdo), cheek,s pork (carrillá)y la bull,s tail (cola de toro), que saben a lo mismo: a salsa pimentonera las tres, y además vienen con ese calor externo (de fuera adentro) propio del calentón microondero. La russian salade (Ensaladilla), y las spinachs with chickpeas (espinacas con garbanzos) son aptas para hipertensos, o sea, sosas. La carta de vinos, cortita con sangría y poco de Jerez.
Por desgracia, una cocina “FEFIFO” (Ni Fu ni FA) y de sospechosa procedencia industrial como las meatballs of cuttedfish, (albóndigas de choco).
Goodbye.