Nombre Bar Pasaje Oriente
Dirección Luis Montoto, 85 (  )
Horario De 6.00 a 00.00
Teléfono 954578945
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

Hay veces en las que el oficio de cronista gastronómico es duro como el de becario de Conlima, vulgo varillero. Otras veces es agradable y cómodo tal que masajista de la selección brasileña femenina de vóley playa… el de hoy es uno de estos casos.

El Bar Pasaje lleva desde 1979 echándole la pata, literalmente, a muchos sitios de campanillas en asuntos belloteros por la calidad en la selección de los muslos ibéricos y su excelente servicio.

Tiene el aspecto viejuno de aquellas tascas madrileños de bocadillo y transeúntes que rodean a la estación de Atocha, abiertas desde la madrugada. Su decoración, aparte de fastuosas ancas de guarro negro por doquier, parece de tienda de los chinos: objetos y figuritas del todo a cien conviven con hermosos perniles de Lazo, Tartessos, Sierra de Sevilla, etc. algunos con 50 kilos de peso y más de 25 años de antigüedad que amenazan con regalar una gotita de brillantina sobre la cabeza del cliente. Una buena barra, mesas dentro y banquitos en la calle al amor de Lorenzo, mantienen a una clientela fiel donde pululan funcionarios o familiares de clínica que sostienen la espera de la despedida o la llegada del ser querido con buena cerveza y viandas de pringue.

Hablando de funcionarios, son imprescindibles sus desayunos a base de tostadas con jamón y aceite turbio de la cooperativa de Montellano, ya que abren desde las 6 de la mañana para solaz de trasnochadores y madrugadores.

Para los amantes del jamón en taquitos, en el Pasaje lo tienen como a los políticos actuales: envasados al vacío. Sin embargo, recomienda el crítico cínico pegarse a la esquinita donde Luis toca el violín y dejarse querer para que corte unos daditos de bellota que, con una copita de La Gitana o alguno de sus tintos de copeo: Alcorta, Antaño o Prado Rey, son golosinas para el paladar. Imperdonable dejar pasar aquí su queso: Altolaguirre viejo de oveja que es una ordinariez de bueno, con un oloroso seco.

El servicio es abundante, profesional y maqueado; con chalequillo y corbata. Se hablan a grito pelado pero no pierden puntada de las comandas por mucha bulla que haya. Lo dicho: profesionales.

Otro de sus referentes es el solomillo ibérico al Pasaje que es un mantecadito hecho en perol acompañado de patatas, siempre de cuchillo. También están muy buenas sus manitas que aunque sean de «barra» las sirven guisadas con papas fritas de verdad, chorizo y morcilla; todo ello mojable en pan, como su gran carrillada. Si usted quiere algo ligero y que no sea una liebre, pruebe su salpicón de marisco (de los mejores de Sevilla) o su melva canutera de Almadrabas del Sur con morrón.

Suelen tener varios tipos de arroces buenos: el negro (muy buscado), en paella o con setas.

Yo termino con una tapa de morcilla de Ronda achorizada y una caja de Simvastatina por aquello del colesterol.