Nombre Bar Rosita
Dirección Avión Cuatro Vientos, local 12 ()
Horario De 12:00 a 16:30 y de 20:30 a 00:00
Teléfono 954641688
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza No

Ni Rosita Fornés con sus películas en México, ni la telenovelera Rosita Bouchot, ni Rosita la soltera, la de García Lorca, tienen el arte de Rosita la de Sevilla. Desde hace más de 20 años esta mujer echa en la olla lo que su marido le trae del mercado. Heredó su pellizquito para la cocina de su madre, que también ponía de comer donde hoy confluyen la Avenida de la Paz yGeneral Merry en una casita humilde que la revolución urbanística se llevó por delante.

Cuando su tinglado se vino abajo, Rosita tuvo que cocinar sólo para su familia. Pero su marido no se dio por vencido. Con muchas fatigas compró el bar Espejo, junto a la Avenida General García de la Herranz, y mandó construir un letrero muy grande en el que a partir de ahora pondría: «Bar Rosita». Y otra vez al lío. El negocio no tiene más de treinta metros cuadrados, lo que le hace cumplir la máxima hispalense de que mientras más chico sea el bar, más buenas están las tapas. Siempre está abarrotado. Buen baremo. Y que nadie piense que aquí hay nada raro. Qué va. En la pizarra pone lo que tiene que poner: filete de pollo, pincho moruno, espinacas, sangre encebollada, manitas de cerdo, albóndigas caseras, caldereta de venado, croquetas, pavía de bacalao, champiñones a la plancha, flamenquín, lomo al ajo, lomo al güisqui, pollo frito, bacalao frito, huevas, gambas…
Tal vez lo único que se sale un poco de la tradición es la lubina empanada, tapa ineludible. ¿Dónde está el truco? En el arte de Rosita, que no hace películas pero cocina de cine. Ni está soltera como la lorquiana. Rosita guisa en un rincón escondido de Sevilla y logra atraer con su olor a un viaje de gente todos los días. Sin decoración ni historias. Con lo que hay dentro del plato. Perdón, que se enfría.