Nombre Bar La Taberna
Dirección Gamazo, 6 (  )
Horario 09:00 a 00:00
¿Tiene Cruzcampo? Si
Terraza No

En esa zona de Sevilla, a la espalda de la Plaza Nueva y flanqueada por calles que remiten a nombres de capitales de provincia y donde los bajos de sus casas son en una gran mayoría bares o restaurantes; donde la competencia es feroz no por agresividad, sino por intensidad; donde se encuentran nombres tan consolidados como Casa Moreno, Enrique Becerra, la Bodeguita Romero, La flor del Toranzo, etc., encontramos, porque hay que hacer por buscarla, La Taberna, en plena calle Gamazo.

En su decoración se entremezclan curiosísimos carteles taurinos de finales del XIX con cartelería y azulejos de Semana Santa , botijos de diversa morfología, el reservadísimo rincón de Juan Luis, el sabio de Tarifa –made in Jesús Quintero– y un par de artículos del principal crítico gastronómico y maestro en esta literatura tan sevillana del tapeo: Don José Antonio Garmendia.
Tapeo sentado o de pie
Su buena distribución posibilita un buen tapeo sentado o de pie en una barra dirigida magistralmente por Miguel con esa mezcla perfecta de eficacia, saber estar y gracejo con los que se ha ganado una clientela, que mezcla gente normal –«como uno»– (que dirían los argentinos), con futbolistas, periodistas y «artisteo» vario.
Vamos a ello. Una cervecita y comienzas a leer en la pizarra la lista de tapas y no puedes –no quieres- avanzar más allá de la tercera que reza «Huevo frito con papas y tomate». Al sabor que ya imagináis se le une la original forma de esta tapa: en el fondo un refrito de tomate que es obra y gracia de María, las papas fritas en medio y en lo alto y como colofón ese par de huevos fritos. ¡¡¡¡Cuántas veces nos complicamos la vida con lo grande que es lo sencillo!!!!
Sabrosísimas son las berenjenas al salmorejo (y si les corre un poco de sangre cordobesa por las venas, es conveniente que la enriquezcan con el mejor líquido rojo de la tierra de los califas degustando la primorosa tortilla al salmorejo) e igualmente deliciosas encontramos las espinacas con garbanzos y las setas y el champiñon a la plancha.
A la plancha
Y seguimos con esa estupenda plancha que nos ofrece choco, pez de espada y mero, que yo recomendaría por ese mismo orden. De carne, también hay donde elegir: un riquísimo secreto ibérico, delicioso solomillo al whisky; presa ibérica y escalopines al mojo picón. Completan la gran colección de tapas el flamenquín casero –ya están aquí los cordobeses otra vez-, riñones al jerez y el huevo con espárragos.
Y de postre, si hay hambre para rematar la faena pedir las riquísimas tartas de queso y chocolate que se saca María de la manga para poner colofón a tan suculento tapeo.
Tras estas pinceladas, ya sabéis, sólo queda romper la ruta habitual por la zona, despistarse unos minutos y conocer a la pareja perfecta, Miguel y María, María y Miguel para además entender el secreto de su éxito.