Nombre Bodega Antonio Romero
Dirección Antonia Díaz, 19 (  )
Horario De 12:00 a 01:00
Teléfono 954223939
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

En pleno corazón del Arenal, en la calle Antonia Díaz, esa calle que en las tardes de toros de Abril se convierte en un río humano desde la Maestranza hasta el bar de Ventura, se enmarca la bodeguita Antonio Romero. (B.A.R. para los amigos).
Lo primero que observamos al entrar es una buena distribución de la barra, asunto importante para los amantes del tapeo y de los espacios. Un gran cuadro del Gran Poder contemplando y protegiendo a Sevilla, otro de la portada de la Maestranza y óleos sobre temas sevillanos constituyen la decoración de este local, que se completa con una antojable selección de vinos que cubre una de las paredes.

La variedad es la nota característica más destacada de este bar. Variedad en el tipo de clientela que va desde trabajadores del sector servicios que repostan y reposan de la vorágine laboral diaria, hasta políticos pasando por la cuota de visitante foráneo que a la zona le corresponde y que cada día aumenta.
Variedad en la forma de comer, tapear y «racionar o medio racionar»: en barra, en mesa redonda de pie, en mesas dentro del bar o en mesas del velador.
Y variedad en el gran elenco de tapas que ofrece la casa destrozar la alternativa calidad o cantidad, ya que aquí habitan ambas.
Valórenlo tomando unas sabrosísimas anchoas salazón o el hígado de bacalao o el bacalao en aceite, una de las señas de identidad de esta casa. Hagan lo propio con el chipirón relleno o con el exquisito pisto, la vistosa tortilla de patatas y las muy recomendables, aunque algo escasas albóndigas.
Completamos esta relación amplia de tapas con un delicioso solomillo al whisky, el rollito de chorizo y un nada despreciable lomito serrano.
Y reconozco que tuve la tentación de desviarme al mundo de la media ración al observar el revuelto de huevo, salmón y gambas que tenía mi vecino de barra ante sí.
Montaítos y pringá
Pero lo que de verdad dominan en este BAR son los montaditos del que destaco por subjetiva debilidad el de morcilla de burgos de arroz plancha junto al famosísimo y popular piripi (loncha de bacon, lomo, tomate natural, queso y mayonesa). Y, cómo no, la segunda seña de identidad de la casa: la pringá, que se puede echar a pelear con el montaíto de lomo en manteca, con dudas de quién saldría vencedor. A ellos se unen otros montaditos de igual categoría como el de salmón, anchoas, chorizo picante,…
Pero detrás de este exitoso lugar están las personas… y no me refiero sólo al innegable mérito, al duro trabajo y al férreo control de Antonio y Mari… me refiero a una de las barras mejor atendidas de Sevilla por un cuerpo generoso de camareros veteranos, atentos y expertos. ¡Va por ellos!