Nombre La Agüela
Dirección Calle Amador de los Ríos, 3 (  )
Horario De lunes a sábados de 7:00 a 0:00
Teléfono 654040795
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

“Lo mejor de esta casa, junto con el dueño, es su excelente pernil”

Esto del ‘Jalogüin’ va camino de echar raíces entre las tradiciones sevillanas. Dentro de poco tendremos puristas que vigilen y fiscalicen la integridad de la fiesta. Todo dentro de la norma, como mandan los cánones… Aunque aún le falte, para ser declarado rito hispalense con todos sus avíos, cartel y pregón con presentador. Con lo que gusta en Sevilla un fantasma, un muerto, el trato y el truco y un dudoso disfrazado, ¿no va a gustar el ‘Jalogüin’ con sus castas ‘toas’?
Lo que no tiene vuelta atrás entre las tradiciones sevillanas es desayunar bien. Nuestro tabernero de hoy se llama Ramón, así a secas. Como su carácter. Porque Ramón es de esos bodegueros que están más preocupados de dar de comer y de beber perfectamente, que de caer bien. Como debe ser. Ramón cogió el traspaso del bar en 1996, cuando el anterior propietario lo largó con no más de dos meses abierto. El primer día hizo una caja de 200 pesetas (dos cafés) y ya va para 21 años de aquello.

La Agüela no tiene cocina ni falta que le hace, tiene plancha y freidora; aun así, Ramón, prepara a diario el solomillo a la Agüela (cerdo encebollado), el salmorejo y la ensaladilla que son las tapas que más salen dentro de una amplia comanda en la que casi todo está bueno. Croquetaje variado (jamón, puchero, boletus o espinacas), sanjacobo o flamenquín, por destacar cosas de la freidora o la baraja de solomillos (atún, whisky, roquefort, agüela o picón) por referirnos a la plancha. Casi todo lo anterior también en la modalidad montaditos.

En el vino tinto no se puede ser más clásico: Beronia, Ramón Bilbao, Protos y Marques de Arienzo. De manzanilla, La Gitana y un excelente grifo de La Cruz del Campo.

Tampoco gasta bromas nuestro cantinero con el jamón y la caña de lomo. Jabugo de bellota, tanto para desayuno como para tapeo. Un excelente pernil, a juicio de servidor lo mejor de esta casa con el dueño. La clientela frecuenta desde muy temprano la bodeguita al reclamo de sus tostás con todo lo untable o su mollete con aceite y bellotero.

Tres camareros forman la cuadrilla de Ramón: Antolín es el más veterano y el que se conoce los gustos de la parroquia; Manuel y Eva que se encargan de la terraza con todo el agrado del mundo, porque si en la barra hay que ser serio, en las mesas hay que agradar. Eso es así.

Aunque aparcar por allí sea la muerte a pellizcos, nunca mejor dicho en ‘Jalogüin’, desayunar o tapear vale mucho la pena en La Agüela y aquí queda escrito.