Nombre Tienda-abacería Buentrago
Dirección Cuesta del Rosario, 25 ()
Horario De 12.00 a 16.00 y de 20.00 a 00.00. Cierra los lunes.
Teléfono 954225359
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

Una de las mayores atrocidades cometidas durante el mangato de la anterior corporación municipal, la de la mayoría de regreso (regreso a la bici, al piquete bronquista, a la censura…), fue el llamado plan centro. Vaya plan. Un plan que con el pretexto de la peatonalización entregó el casco histórico de Sevilla al turismo de mochila y babucha, favoreciendo la proliferación de tiendas de souvenirs chorras y hostelería yanqui a tutiplén. Menos mal que los mangatarios municipales que idearon esta aberración están ya paseando por los soportales de la Venta Alaya y no bajo el Arquillo de Ayuntamiento. Ahora, Zoido -apellido que suena a zotal desinfectador- tiene la difícil tarea de devolver la identidad perdida al corazón de Sevilla.

Y hablando de baldeo regenerador, si suben la Cuesta del Rosario cogiendo el favor de la sombra y con cuidado de no pisar una bildu de perro de las que abundan por la acera, se encontraran con una nueva abacería. Un sitio simpático, coqueto y agradable. Decorado en maderas claras, trapos de cocina tendidos y alacenas llenas de buen laterío. Un sitio cómodo para hilvanar una conversación cofrade -los de San Isidoro se concentran allí al amor de sus botellines de Cruzcampo helados- o para el descanso del paseante con zapatos.

En estos días de galvana no sólo se agradecen sus mentados botellines; también un clarete de Navarra Fortius para darle fuerte y flojo a una papela de salchichón en tacos o de jamón de Lazo mismo, también al tarugado modo.

Fruto de la vid y del trabajo de los hombres, tienen una magnífica tintorería tanto de la Rioja como de la Ribera, por copas: Luis Alegre o Emina Pasión por ejemplo, a 2 euros el latigazo y a la temperatura que Dios manda.

De montaditos, me quedo con la pringá y el chorizo picante con cheddar pero sobre todo con el de torta del Casar con sobrasada. Imperdonable no arrancarse a un papelón de chicharrones de Cádiz o de butifarra de Rota con una frasca de manzanilla en rama helada. De latas, además de la melva canutera, la caballa o la ventresca de bonito Ortiz, tienen cositas como los corazones de alcachofas en aceite, las habitas fritas o la carrillera de Cascajares, todo ello en caliente. Y si la cosa del jurdó funciona, una botella de champán Mumm con unos mejillones gallegos como orejas del príncipe Carlos por 39 euros. Eso no hay dama que se resista…

Y para rebajar todo lo anterior nada como el Gin-nasio del Buentrago. En esto del gintonic últimamente tengo la sensación de que me he caído de boca en un portal de Belén cuando me tomo algunos llenos de enebro, regaliz, lima, jengibre…Aquí los bordan con toda la orgánica al uso: vaso de sidra fina, hielo duro y todas las ganaderías bravas de la ginebra; Hendricks, Gvine, Citadelle, Gin Mare, London….

Buentrago, anda que no.