Nombre Cafetería Bar Fernando
Dirección Valdelarco, s/n (  )
Horario De martes a domingos de 08:30 a 24:00
Teléfono 954361268
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

Anda que si el rey don San Fernando levantase la cabeza y viera en lo que se ha convertido la calle que lleva su nombre, se volvía para Castilla del tirón y relatando. De la calidad de sus bares es mejor no hablar, pero a servidor lo que le dan las fatigas de la muerte es la moda esta de las cachimbas morunas. Siglos de reconquista para terminar repanchingados en un cafetín chupeteando en caterva de la argila gargajera esa…

Menos mal que nos quedan los barrios, que son algo así como la reserva espiritual de Sevilla. Y así, dando barzones por los reinos macarenos de La Barzola, Villegas, El Fontanal, Begoña, Retiro Obrero, Pio XII, etc… se encuentra el cronista con un templete del tapeo hispalense prácticamente intacto.

Cafetería-bar Fernando: todas sus claves

SEVILLA. 23/05/17. Bar Fernando. C/ Valdelarco s/n. . FOTOS: ROCIO RUZ. ARCHSEV

El Bar Fernando es una de esas tabernas de barriada que no están de moda ni compiten por una crónica cursi en algún blog de alta gastronomía de esos que abundan por el ciberespacio de Dios. Bueno, el bar, que lo lleva ahora el hijo, Antonio Vargas, que fue Hermano Mayor de los Gitanos, es grande, con una barra grande, comedor grande y toda la acera de esquina repleta de veladores, que son el mobiliario urbano del barrio. Aunque tiene la cocina a la vista detrás de la barra el buen tiro del extractor evita la fragancia a fritanga tan propia de algunos bugíos de la calle San Fernando.

La parroquia es la buena gente del barrio que hace la vida en la calle echando el día atrás con dos cervezas y un plato de caracoles o cabrillas, el marisco del secano. Curiosamente los camareros llevan tabletas electrónicas de esas digitales, pero siempre terminan pidiendo la comanda a viva voz: «Dooooooo ar güisquiiiiii».

¿Y su cocina?

Cabrillas en el Bar Fernando. C/ Valdelarco

Los guisos son más que caseros, maternales y de ellos destacan tanto las espinacas como las susodichas cabrillas, que tienen una salsita memorable y muy migable. Como su meloso menudo o su tapa estandarte: el sanjacobo que es una generosa manta rellena de queso y jamón, rociada de salsa al whisky y que, para algunos, ¿verdad, don Juan Miguel Vega?, es el mejor del santoral sevillano. También tiene merecida fama su solomillo al whisky con buenas papas fritas y su versión mantecadito, que viene arropado en tierno pan de mollete.

Ni que decir tiene que la Cruzcampo la tiran perfecta para una ensaladilla de gambas con todas las bendiciones habidas y por haber. Se recomienda venir en buena compaña para compartir, no tanto por la cuenta, ya que sus precios son de protección oficial, sino por la generosidad de sus platos.

Recuerden: barriada Begoña. Vale mucho la pena llegar hasta aquí, lo juro por San Jacobo y San Patricio.