Nombre Casa Juani
Dirección Venecia, 3 (  )
Horario De 7.00 a 00.00
Teléfono 654953394
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

Aunque ya tengamos a un Paco en la silla de Pedro, la renuncia de Benedicto XVI nos ha cogido a todos en un renuncio. Al hilo de esto, uno no puede dejar de acordarse de aquel pontífice troyano que se ponía ciego por los bares hispalenses junto al séquito estrafalario de su curia moyatosa. Qué arte más grande tenía ese tipo perfectamente vestido de papa, cogiendo la ídem, acodado en una barra con el zapatito de hebilla apoyado en el rodapié, sorbiendo caracoles con su casulla, su alba y una cervecita. Y luego dicen que Sevilla no tiene carnaval…

En estas vísperas, los que gustamos descentrarnos en la vida, tiramos para los barrios. En uno de ellos, el de Miraflores cercano a Santa Justa, hay una calle con mucha vida llena de tiendas y fruterías con el género primorosamente expuesto a la intemperie y ese bullicio amable de vecinos yendo y viniendo: la calle Venecia. Y en ella un bar, Casa Juani, lleva 30 años dando lo que tiene, que no es poco.

Lo de Juan Naranjo no es propiamente una incienso-taberna pero tiene mucho ambiente cofrade. Allí se reúnen varias tertulias jartibles al uso entre fotos de pasos, pescao y torrijas. Su carta es más larga que una cofradía de barrio pero honesta como pocas. De precepto cuaresmal tienen las espinacas (con o sin) y toda la retahíla de bacalao habido y por haber: pilpil, frito, en pavía, con garbanzos… Pero el menda lo recomienda con tomate: taco gordo del pez noruego con tomate casero y papas fritas frescas cortadas a cuchillo que dicen ahora los cursis.

Tiran mucho y bien la Cruzcampo, perfecta para cervecear en la calle bajo la tibia solanía de estos días cribada entre naranjos. Eso sí, sin bulla, porque en la calle rachean el paso sirviendo.

Siguiendo con la procesión de sus tapas tenemos el menudo con papas y chorizo, la sangre encebollada, manitas, carrillá, pollo en salsa, riñones al jerez… y su cola de toro, famosa en todo el barrio. Como ven, tapas donde cabe toda la Plaza del Pan… para mojar. También tienen cositas más livianas como sus calamares: rellenos, a la riojana o en una tinta -la túnica de ruán del cefalópodo- que tiene mejor sabor que aspecto. Sanjacobo, flamenquín, lagrimitas…yo que sé la de cosas que salen por esa cocina, siempre naturales, mejores o peores, pero sin trampa ni cartón y despachadas en modo hermandad de barrio, o sea, a lo grande.

Y luego el afuera de carta, donde destacan ese arroz que siempre está acabado de salir, el cocido con pringá y dos tapas vaticanas: las papas con choco y las papas con carne.

Toda una comanda apropiada para ir pasando este quinario de frío y crisis al Lorenzo de sus veladores o guarecidos en el refugio de su interior.