Nombre Casa Paco Rincón de Abadía
Dirección San Jacinto, 83 (  )
Horario De 8.00 a 20.00
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza No

Sostiene este cronista que, conlaquestacayendo.com, si la gente no se ha echado a la calle es porque no se puede ni andar por culpa de los veladores. Sevilla debería llamarse Vela d,Or ciudad de raciones. Una de las calles más saturadas de mesa y silla es San Jacinto. Y uno de los pocos sitios donde no molestan es en Casa Paco Abadía, por su estratégico rinconcito entre el puesto de los ciegos y los arboles.

Desde 2008 tienen Paco Blanco, su contraria y sus dos hijos esta tabernita: un cuchitril con duende donde no faltan el cante y la cocina, por derecho. Esta buena gente viene de La Algaba donde Paco regentó la peña flamenca El Yunque. Después de dar barzones por ahí con más pena que gloria, se asentaron en Triana para ofrecer una carta de tapas alejadas del falserío reinante en muchas cocinas de ojana y polvitos de la madre Celestina. Para arrancarse, qué mejor que la caña de Cruzcampo, que tiene aquí la perfección de las cosas sencillas, sobre todo cuando viene acompañada -al toque- de unos rabanitos de cortesía que predisponen el paladar a recibir los matices y melismas del lúpulo.

La decoración de la taberna es una iconografía de cantaores presidida por el más grande de todos ellos, con la llave de oro en la mano y su sombrero alancha de medio lado. La comanda tiene un peluseo: desde jamón de 5J, hasta un tomate aliñao pasando por las acedías de trasmallo, boquerones o salmonetes fritos, redondillo, hígado de ternera…incluso mini-hamburguesita. Tienen fama sus sardinas arenques y sus cabrillas en tomate, pero si por algo destaca este bar, además del buen servicio de Paco con su porte farruco y un buen puntito malaje de perfecto tabernero atento y distante, es por su cocina de cuchareo. Pollo con tomate, menudo de ternera, el arroz a la marinera, con pollo o con conejo… Vamos a escuchá: las bulerías de un cocido de berza para prevelicá del sentío o las cantiñas de unos fideos con almejas que alivian cualquier duquela…Y el remate de los tomates: la seguiriya grandiosa de la sopa de tomate, con su hierbabuena y su textura melosa…solo para entendidos. Tiene una manzanilla, Elite a granel, que es como algún flamenco moderno de esos que duelen menos que un merengazo: fefifo, o sea: ni fú ni fá.

Raro es el sábado que no haya un poquito de cante, aunque a diario, cantaores como Pepe el Ditero, que es quien figura en el anagrama del Bar, Pepe Huelva, Lole Montoya, Maria Jarrillo, el flamencólogo Manuel Cerrejón o el guitarrista Ricardo Niño, ¿he dicho algo?; también paran por allí.

Y como estamos donde estamos, les dejo esta cabal trianera oída allí mismo: ¡Cómo está la calle San Jacinto de mesas!¡Nada más que falta que el de la farmacia ponga veladores también para que la gente se tome sentado el Bisolvón!