Nombre Cervecería Cardenal
Dirección Avda. Cardenal Bueno Monrreal, 6 (  )
Horario De 12:00 a 16:00 y de 20:00 a 00:00
Teléfono 616358808
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

De sus tapas me quedo con casi todo, empezando por unos chicharrones de Cádiz servidos en papel de estraza con sal gorda por encima
De un tiempo a ésta parte han proliferado en Sevilla las cervecerías. Desde las que se venden por espumosas a las que lo hacen por frescas, pasando por esos abrevaderos de cerveza con contador, vaya ordinariez, donde cada uno se tira la cerveza como Dios le da a entender y en unas pantallas luminosas se va anunciando públicamente el ranking, para que después un camarero, cual operario de Emasesa, realice la lectura correspondiente. Qué bonito está eso…

En la avenida que separa el barrio del Tiro de línea de El Porvenir, hay una cervecería que marca la diferencia: Cardenal. Allí los hermanos Lorenzo Conejero -Fran, Manolo, Álvaro y Gori- tomaron hace poco el traspaso de otro negocio y lo están llenando a diario. Los Lorenzo se suceden tras el mostrador de tal manera que siempre hay un camarero clonado que atiende en tiempo y forma mientras otro trajina en la trastienda, que hace las veces de cocina, preparando viandas.
Su cerveza está tirada como marcan los cánones desde que Gambrinus era gordito y no el tipazo en que se nos ha quedado el de Fresnes: muy fría, justa de carbónico, dejando pasar el primer chorro y servida en cristal fino, enfriado previamente en agua helada.
Otra característica que les está haciendo triunfar y por lo que se los traigo aquí, es por su carta de tapas. Montaditos, panes de la casa o su marisquito, sin olvidarnos de sus magníficos caracoles. Este año, centenario de Manolo Caracol, los gasterópodos se han hecho notar por su tardanza y escasa calidad. ¿Será en recuerdo al maestro de la zambra? Los de Cardenal, aún en estas fechas, siguen estando razonablemente buenos.
Una Cruzcampo glacial, con sus altramuces de bienvenida o unas gambas blancas de Huelva (parapenaeus longirostis), en uno de sus mesas-barriles ideales para la reunión de los que se quedan de Rodríguez, puede ser el comienzo de una agradable velada cervecera. Gente del barrio, de todos los pelajes, niñas que se reúnen a echarse unas cruzcampitos, ejecutivos que salen de sus despachos y otros que no conocen más despachos que los de masa frita por la mañana… todos conforman la clientela variopinta y buenagente del Cardenal.
De sus tapas -quitando la ensaladilla , original pero solamente discreta- me quedo con casi todo, empezando por unos chicharrones de Cádiz servidos en papel de estraza con sal gorda por encima, siguiendo con su mechada a la sal, boquerones en vinagre, montaditos, espinacas con garbanzos, o sus espectaculares panes o cardenales: de mechada y queso brie, de lomo de salmón en salsa de queso y mi favorito: de anchoas, boquerón en vinagre y salsa alioli.
Tomen buena nota, Lopera dixit, de esta tapa: Caella al pimentón, una jugosa delicia de pescado blanco sobre tosta de pan.
En resumen, un lugar perfecto, en estos meses de verano, para aquellos que tengan la inmensa fortuna de poder quedarse en Sevilla, placer de privilegiados…