Nombre Cervecería Marisquería La Mar de Fresquita
Dirección Calle San Eloy, 42 (  )
Horario De 12:00 a 16:00 y de 20:00 a 0:00
Teléfono 955725532
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza No

«Un prodigio de las cosas bien hechas, gracias a la pulcritud de los dos pedros que la regentan»

El otro día pararon a uno que iba bien puesto de moyate de Umbrete, y al ponerlo a soplar al gachó no se le ocurre que tocar con el alcoholímetro, a modo de cornetín, la marcha Cristo de las Tres Caídas. La cosa da que pensar, no ya por la afición de la juventud a soplar del vaso sino por la excesiva presencia del asunto cofradiero en todo lo que nos rodea. La vida de la sociedad sevillana gira los 365 días del año en torno a la Semana Santa y no hay jornada en la que, si no das un pregón, te lo dan, o en la que te endiñen un cartelazo por menos de un pitillo. Lo que no nos cuenta la Benemérita en el atestado si el chaval durmió en chirona o llegó a la capilla de los Marineros de costero a costero…

Para capilla del buen yantar la cervecería que traemos hoy a este alcoholímetro de los mostradores sevillanos. La Mar de Fresquita es un prodigio de las cosas bien hechas, gracias a la pulcritud de los dos pedros que la regentan, padre e hijo. Para empezar, cuecen el marisco diariamente y tal y como lo van despachando, de manera que nunca tienen el género “chuchurrío” o “lamío”. Las bocas las sirven cortadas, para rebañarlas con una cucharilla sin necesidad de andar rompiendo cascaras. Las gambas son medianitas pero llenas de sabor jugosidad, como sus esplendidas quisquillas de Motril, las cañaíllas de San Fernando o las galeras con coral si usted es ducho en el arte de la cascara. Por cierto, que también ponen una mojama de gran categoría y sin chorreón de aceite de oliva porque allí está prohibido su uso.

– ¿Prohibido el aceite de oliva? Usted sí que tiene que soplar, Euleón…

Pues la explicación es tan simple como indicativa. Resulta que el aceite de oliva “contamina” los vasos con una finísima película de grasa muy difícil de sacar en el friegaplatos, y esa grasa elimina la espuma de la cerveza. Por eso aquí la Cruzcampo es tan rica y mantiene la forma de la bandera vaticana hasta el último sorbo.

Otra especialidad es la chacina de la sierra, con una caña de lomo de Eiriz -Corteconcepción- realmente memorable. Como su chorizo de presa o el salchichón de bellota que lonchean en la medida justa de grosor, ni muy gordo ni tan fino como en otros sitios donde sacan 10 rodajas en la misma pimienta…

Y todo lo servido aquí lo sirven ellos en un local, donde, como se dice en el campo: visto el chozo, se ve el habar; es decir limpio y acorde a la categoría de su clientela fija. Un sitio imprescindible, qué quieren que les diga.