Nombre Colmado Selecto La Gloria
Dirección Calle Fernando Tirado, 4D ()
Horario Lunes y martes de 12.00 a 16.00. De miércoles a viernes de 12.00 a 00.00. Sábados de 12.00 a 16.00.
Teléfono 647526018
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza No

El alcalde de Sevilla trabaja menos que los Reyes Magos. Ahora que, de vez en cuando acierta el tío. No lo digo por la supresión del mapping, aquella filmina de balde que hacía las delicias de miles de sevillanos devotos de la novelería gratuita. Lo digo por el anuncio de la imposición de multas a los ciclistas émulos de Induraín que van por ahí corre que te pillo, como si fueran a ganar una contrareloj. Y si ya de paso hiciera extensivas las sanciones a los patinadores que en manada, medio en pelotas y a grito limpio arrasan por las aceras, lo bordaba. Que más que una avenida, la de la Constitución parece un velódromo o un canódromo (de canis) en patín.
Cambiando de tercio hoy traemos una abacería de Nervión. El Colmao de Javier Hernández y Alejandro Romero nos trae al recuerdo el aire de las tabernas de entonces, con serrín en el suelo y tertulias al vuelo al son que marca su amplia oferta moyatosa. Porque, al contrario que otros sitios, aquí no se viene a comer con un vino; aquí se viene a beber y de paso acompañar el trago con un bocado.
El Colmao Selecto la Gloria es un despacho de botellas y graneles donde uno se puede enredar entre botellines de Cruzcampo, tintos, finos o amontillados y -como una cosa lleva a la otra- cortejar unos platos de selecta charcutería serrana como son las belloteras chacinas de Malaver Moreno. Caña de lomo, chorizo, morcilla, salchichón, morcón o jamón mismo; presentado todo en tablas sobre papel de estraza sin plato que valga, si acaso alguna cazuelita para los guisos de rigor.
Javier, que sigue la tradición culinaria de su padre -cocinero de toda la vida en Casa Joaquín- es un apasionado del mundo del vino y todo lo que le cuelga, al cursi modo: maridajes.

Los quesos de alta gama como el Viriato Gran Reserva, Pago de la Jaraba, El Bosqueño o el queso de Cuenca San Pedro de Magada, difíciles de encontrar en cualquier sitio, son una gloria que hay que alcanzar en esta vida, que en la otra habrá cosas mejores pero no como éstas.

Como tapas calientes ofrecen migas de pastor con chorizo, panceta y taquitos de jamón, menudo de ternera que dicen que es casero, manitas de cerdo (deliciosas) y carrilleras de bellota al oloroso de Los Caireles. Todo acompañado por pan artesanal de horno de leña de Arroyo Molino de León. Si esto no es gloria, que venga Dios y lo vea.

El vino es su palo fuerte. Despachan vinos a granel de las bodegas Delgado Zuleta o Elías González, presumiendo de servir amontillados y palo cortao de 30 años. Por eso trabajan con el equipo Navazos, grupo de soñadores del vino que se están encargando de rescatar de la sacristía de las bodegas, vinos que ya no se sirven porque ya no tienen precio, como el fino de la Bota 54 Macharnudo, la manzanilla de la Bota 55, o una pasada de 11 años de Antonio Barbadillo: La Sacristía. Por tintos se curran las D.O. Bierzo, Toro, Rioja, Ribera, Extremadura y Cádiz (Garum, Samaruco, Barbazul).

Tienen buen laterío con navajas, mejillones del tamaño de un niño chico, berberechos, melva canutera de almadraba, conservas de Olasagasti, fabadas del Yantar de Pepe, Anchoas serie oro de Codexa…

Y no digo más que después tó se sabe. Quédense con Dios, aquí mismo.