Nombre Gastrobar La Pimienta
Dirección Miño, 12 (  )
Horario De 13.00 a 16.00 y de 21.00 a 1.00. Cierra domingos noche y lunes
Teléfono 677642623
¿Tiene Cruzcampo? No
Terraza No

Hay sevillanos que asisten al cincuentenario de la coronación de la Macarena y a continuación se manifiestan contra la coronación de Felipe VI y en favor de la república bolivariana. Que ejercen su derecho al voto “perroflauta” y acto seguido ejercen su otro derecho al boto “tamboflauta” disfrazados de garrochistas villalonianos por los caminos que llevan a la aldea almonteña… En fin, divertidas contradicciones que conlleva la idiosincrasia sevillí. Como sabrosa y chocante es la cocina que viene a esta pamplina gastronómica que les escribo torpemente un sábado no y otro sí.

Donde estuvo el Mesoncito, existe desde agosto un nuevo gastrobar. Este local tiene más mala cara que una multa antigua, pero el aficionado no debe dejarse llevar por la primera impresión y sí por las sorpresas de su carta. Carta de pizarra como es de manual en el gastrobar al uso, con un tapeo que reivindica características de su estilo mediterráneo como comer con las manos, que pocas cosas son más placenteras y divertidas.

Tanto sus boquerones fritos en adobo y limpios de espinas, los buñuelos de bacalao o el sorprendente wan-ton de pringá (saquitos de pasta filo rellenos de suculenta pringá chori-morcillera de cocido) son susceptibles de manejarse con los dedos de una mano y trasegables con una sabrosa Alhambra 1925 de botellín, con una copa de Tío Pepe o con un vaso sanguíneo de la Rioja como el Edulis Crianza. También es manejable su hamburguesa de bonito, exacta de condimento y jugo.

Y para el uso de herramientas de yantar aconsejo el crujiente cochinillo sobre puré de manzana y sobre todo la pastela de pollo, un manjar moruno que aquí bordan. Todos estos platos son compartibles por tamaño y precio, por lo tanto es un bar para venir con hambre y compañía.

La carta sigue con una intemerata de buenas tapas: solomillo ibérico en escabeche, secreto de bellota con mojo, los arroces con choquitos o con carrillera al vino blanco… No dejen de pedir el tataki de bonito y para amenizar la corta espera (la cocina es como los coches monoplaza: uno tío solo pero muy rápido) las patatas “tatas” picantes.

Y los sábados el arroz por la patilla, que como su propio nombre indica es de balde, gañote o válvula.

Y con esto y un bizcocho…