Nombre Bar Arco
Dirección Calle San Luis, 138 (  )
Horario De lunes a viernes de 9:00 a 0:00; Sábados de 11:00 a 0:30; Domingos de 11:00 a 16:00
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

Cuando ustedes se echen a la cara esta pamplina, en una parte de España estarán reflexionando sobre desahuciarnos de allí para quedársela unos cuantos. Así, por su cara bonita. Bueno esto es un decir porque uno de los que se quiere quedar con Cataluña se llama Oriol Junqueras y tiene toda la cara de una acedía. Y para que no falte de nada en esta ola de antiespañolismo, uno de los cineastas de películas plastas que tenemos los españoles en nómina llamado Fernando Trueba dice que él no se siente español ni cinco minutos. Ni cinco minutos hemos aguantado algunos sus películas. Pero lo dice cuando se está llevando la morterá de un premio que le entrega el Estado también por la cara. Así está el patio.

Hoy nos pasamos por el arco a toda esta cuadrilla y nos refugiamos tras esa muralla de amor que es La Macarena. Allí, un costalero del Sentencia con nombre cofrade, Israel, y apellido culinario, Espárrago, tiene una medio tasca medio abacería la mar de curiosa y agradable. A un euro la caña de Cruzcampo perfecta y a dos euros la mayoría de las tapas, se puede decir que la crisis no habita entre sus muros debidamente adornados con fotos y recuerdos de los días del gozo cuaresmal y del pozo de palacio, o sea, Semana Santa y Rocío. La casa de Israel no tiene pretensiones, lo que hay es lo que se ve y es lo que da: ensaladilla rusa, huevos rellenos, carne mechada, jamón de paleta cortada, laterío bueno (donde deben elegir el mejillón en escabeche y declinar la anchoa que no vale gran cosa), panes como el de boquerones en vinagre con salsa de tomate y la jugosa tortilla de papas de doña Concha.

Además de esto, apunten unos guisotes caseros como la sangre encebollá, la carne con tomate o los higaditos en salsa, todo pidiendo pan de bollo. Los domingos, “arrolito” variado. Y procedentes del vecino mercado de la Feria unos chicharrones gordos y jugosos de Casa Roig que hacen las delicias de una parroquia de las más variadas pintas: modernos, observadores de la vida apalancados en su larga barra, paseantes, etc. Sin olvidar, cómo no, que aquello es un avispero de capillitas durante las vísperas del lío mayor, es decir casi todo el año. Pero todo en familia

Buenos vinos, donde sugerir el Finca Resalso por tinto y una colección de aguardientes de la sierra de Huelva, como La Hormiga o El Milano para quemar todo lo anterior.

Y enfrente la casa donde vive la Madre que nos parió. No se puede pedir más por menos, señores.