Viejo Tito

Viejo Tito: «La vida sigue igual»

Por Mentapicada

Viejo Tito: «La vida sigue igual»
Nombre Viejo Tito
Dirección Virgen de la Victoria, 1 (  )
Horario De 13:00 a 16:30 y de 20:30 a 0:00. Cierran domingos noche y lunes
Teléfono 954275384
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza No

«Casi medio siglo después, este restaurante mantiene el trato familiar y la cocina casera»

Nada más darnos cuenta de que seguía abierto y entrar por sus puertas se nos vino a la cabeza la canción de Julio Iglesias «La vida sigue igual». Y mantiene el mismo ambiente familiar casi medio siglo después de su apertura (no sabemos si es el establecimiento más antiguo de Los Remedios). El local apenas si se ha reformado, aunque quizás llama la atención ahora sus tonos verdes relajantes. Por lo demás siguen en el mismo sitio las viejas fotos en blanco y negro de los comensales de las primeras décadas. Y la atención personal del propietario, remata la sensación de estar como en casa.

La comida tampoco ha variado mucho, como su clientela. Hicimos una prueba de memoria y supimos recordar muchos de los platos que allí tomamos…y que allí seguían: el paté de hígado de ave, el camembert frito con frambuesa, los revueltos

Antes de seguir es justo indicar que una de las mejores cosas de este restaurante es que se pueden tomar a buen precio tapas o medias raciones de más de la mitad de los platos de la carta.

Comenzamos la comida con el revuelto Tito – de verduras-, una lograda combinación de champiñón, calabacín, pimiento, cebolla y jamón serrano, jugosas y sabrosas. Seguimos con unas pechuguitas villaroy que ni la de nuestras abuelas, delicadas, bien fritas y sobre todo con el tamaño de croquetitas. Sin duda, lo mejor. Y, seguimos con un correcto rollito de pechuguita con salsa de almendras.

Nos recomendaron uno raviolis de ternera en salsa de foie en el que la carne picada combina perfectamente con la salsa, pero la textura de la pasta es un poco basta. Pero, ya decimos, buena de sabor. Un solomillo de ternera a la parrilla cierra la comida: bueno de sabor y, extrañamente, muy bien presentado. De postre una rica tarta de chocolate «appudingnada» y con una base ligera de galleta.

Quizás nos hemos decantado en esta visita por la parte más tradicional de la carta, porque hay otra más al día -hamburguesitas, distintas variedades de atún- que dejamos para otra ocasión, ahora que sabemos que el Viejo Tito no se rinde.