Nombre Sevilla Bahía
Dirección Concejal Francisco Ballesteros, 4 (  )
Horario De 12:00 a 00:00
Teléfono 954580119
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

Desde que estas críticas nos hemos obsesionado por hablar de la comida, pero también de otros elementos que pueden parecer a algunos más accesorios. Y entre ellos el servicio de los establecimientos que hemos visitado.

El servicio: los mejores restauradores, los de más nombre, siempre se obsesionan con esto que en Sevilla –perdón por la injusta generalización- es una asignatura pendiente y donde tendemos a confundir la cercanía de los camareros con la chapuza y la confianza con la pérdida de respeto por el comensal.

Desde la primera vez que fuimos a este restaurante nos sorprendió que, estando donde está, tuviese sus salones siempre llenos. Enseguida nos dimos cuenta de que los culpables de este éxito son la atención, rapidez, visión, respeto que reciben los que aquí vienen.

Al sentarnos nos espera una botella de aceite Marqués de Griñón que nos sorprende gratramente. Comenzamos la comida con un plato de anchoas, de muy buen tamaño pero excesivamente saladas. Ese ligero tropiezo se arregla con unos soberbios berberechos excelentes de sabor y tamaño, así como unos reseñables mejillones al vapor que se nos antojaron por el aspecto y que no defraudaron.

Cuando llegó la hora del segundo, volvemos a disfrutar esta vez del maitre: “No, hoy no tenemos nada de pescado salvaje, hoy todo es de piscifactoria”. Ea. Sin complejos. Perfecto. Con ese preaviso nos traen dos hermosas piezas de lenguado y corvina.Hermosas de tamaño, buenas de sabor y con excelente guarnición (muy bien cuidada aquí). Lo preferimos a un rodaballo que también nos ofrecen pero que es el pescado que siempre “delata” sus orígenes no salvajes.

Piña de postre, excelente preámbulo de unas copas que nos sirven sin el más mínimo problema en la puerta del restaurante para así poder fumar y aspirar humo de coches. Y es que en esta vida hay que cuidarse, pero también descuidarse de vez en cuando. Qué gusto.

Concluimos. Sevilla Bahía es un restaurante en hotel, pero no de hotel. La decoración no nos entusiasma porque quizás es un poco demasiado “neo-hornodesanbuenaventurista” pero hay que acercarse por aquí si uno quiere comer bien y con generosidad (que no están reñido calidad y cantidad) y, sobre todo, eureka!, recuperar la fe en el servicio. Hoy terminamos con Tagore: “dormía y soñaba que la vida no era más que alegría. Me desperté y vi que la vida no era más que servir… y el servir era alegría”.