Nombre Jarisa
Dirección Juan de Mata Carriazo, 6 (  )
Horario De 13.00 a 16.00 y de 21.00 a 00.00
Teléfono 954410267
¿Tiene Cruzcampo? No
Terraza

“Feeling Good” es una canción que escribió Anthony Newley y que han cantado muchos artistas, como Sammy Davis Jr, George Michael, o –nuestra versión favorita- Nina Simone. Y así, BIEN con mayúsculas es como te sientes en este restaurante. Bien por el ambiente relajado, bien porque se ve que es un sitio donde se encuentran amigos que se han hecho amigos de sus jóvenes propietarios, bien por el trato cordial en el servicio… aunque luego vendrán los “peros”.
Aunque Jarisa naciera con la misma carta del antiguo Sabina de Virgen de las Montañas, es gratificante comprobar cómo ha ido evolucionando y enriqueciendo aquella carta fundacional. Hoy empezamos, no obstante con las tradicionales mollejitas de cordero, crujientes como en ningún sitio (12,50 euros) y las suaves croquetas (9,00).

A continuación hemos tomado un exquisito y más que recomendable carpaccio de buey (12,50) quizás lo mejor de la comida. A continuación hemos pedido un revuelto de bacalao (12,50) que nos ha decepcionado, quizás por error nuestro al pensar que iba a ser más parecido al bacalo dorado o quizás porque el huevo no estaba en ese punto que debe tener un buen revuelto. Terminamos con el otro plato mítico, el roast beef (15,50), que estaba bueno y punto. Sin más. Ese es el problema de pedir un plato mítico de un restaurante: que siempre tiene que estar por encima del ideal que uno se ha marcado.

Y llegaron los postres, uno de los mayores atractivos de Jarisa: tarta de queso (4,00) incomparable y excelente y una tarta de limón aún mejor si cabe.

Entremos en el capítulo de los puntos de mejora: el que no haya Cruzcampo es un tema que entendemos como personal por lo que no le vamos a dedicar más lamentos, pero el que el rioja que tomamos estuviese a temperatura ambiente en esta época del año es de juzgado de guardia….o de primeros auxilios. Otra indicación este es un sitio ideal para ir con calma y cuando hay pocas mesas ocupadas…si ve bulla no entre, porque la experiencia tan relajante que comentábamos en el primer párrafo se puede convertir en lo opuesto.

El nuevo velador de fuera, aunque puede dar calor sólo mirarlo, es una novedad que a buen seguro descongestionará una de las barras más concurridas de la zona. Zona que ellos fueron pioneros y donde las inauguraciones de establecimiento se van sucediendo por semanas.