Nombre Kibo Gastroclub
Dirección Avenida de la Innovación, 5 (  )
Horario De lunes a domingos de 13:00 a 0:00
Teléfono 955122939
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

“…No lo duden, viajar hasta el más allá de Sevilla Este vale mucho la pena, entre otras cosas por comer aquí”

Hay que ver la guasita que se traen algunos a cuenta de lo lejos que está Sevilla Este. Que si en vez de Sevilla Este, aquello es Carmona Sur. Que si en vez de Tussam, el transporte lo debería llevar la NASA, que si hay que tener un visado para ir allí, que el viaje de fin de curso de los estudiantes de Sevilla Este es la Plaza del Duque… que está tan lejos que le han puesto un aeropuerto. Otro dice que una cofradía de allí para llegar a la catedral el lunes santo tiene que pedir la vez a la cabalgata de los Reyes Magos… Exageraciones.

Pues si usted tiene ganas de viajar y comer bien, no deje de visitar el sitio de hoy. Como es un bar moderno, qué mejor ubicación que la avenida de la Innovación, válgame el ripio. Hasta allí ha ido a plantar la era, entre otros, Fran Arroyo que además de socio es el chef de la cosa. Fran estudió hostelería en Heliópolis y ha ejercido en el Chiva y Ovejas negras entre otros. Su filosofía consiste en innovar con aquel producto que se deje. Si ve algo que es inmejorable no lo toca y lo presenta al modo tradicional para no fastidiarlo. Apasionado de la cocina asiática, trabaja mucho el atún con el que llega a bordear la magia. En las carnes a la brasa también se da buena mano y prueba de ello es el wagyu, que para quien no lo sepa es una ternera japonesa, tierna -valga la redundancia-, que en este caso viene de Zamora y que se funde en la boca. La atención roza lo germánico: comandas ordenadas y servicio rápido. Debe el viajero lector probar los dados de salmón con cebolleta y alcaparras, la papas Kibo con salsa brava y, cómo no, el pulpo a la parrilla sobre patata machacada a feira. Una delicia. Hacen una más que interesante ensaladilla de pulpo y unas excelentes papas aliñadas con melva canutera, por lo clásico. A un excelente grifo de Cruzcampo le acompaña una carta de tintos sin lugar a la sorpresa: Matarromera, Emilio Moro, Pesquera. Quédense con un nombre de manzanilla en rama: Chicharito, que sí que es una agradable sorpresa. Todo lo anterior presentado en un local muy trabajado y agradable donde al runrún del ‘bocaboca’ se citan ejecutivos, gente de Fibes, habitantes de aquellas tierras y, curiosamente, mucho futbolista aficionado al yantar de calidad. La cosa puede terminar muy bien en cristales largos con terrones de nieve en una terraza que tienen muy apañada para esos menesteres. No lo duden, viajar hasta el mas allá de Sevilla Este vale mucho la pena, entre otras cosas por comer aquí.