La Chalá

La Chalá en la Puerta Real

Por Gambas Blancas

Nombre La Chalá
Dirección Plaza de Puerta Real, 6 (  )
Horario De martes a sábado de 13.00 a 16.00 y de 21.00 a 00.00. Domingos de 13.00 a 16.00
Teléfono 954903091
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

Al final de la calle Alfonso XII, en la placita que antaño fuera la Puerta Real, nos encontramos La Chalá, un restaurante fusión de cocina mediterránea con algunos toques asiáticos que hace más sabrosa que nunca a la Puerta Real, y perfuma de buena cocina al barrio de Los Humeros y del Museo.

El local no es muy amplio, aunque con una decoración simple y divertida. Pero quizás lo que más atrae de este lugar (además de su oferta gastronómica) es la excelente terraza que tiene en la placita antes mencionada, con mesitas, algunas de ellas realizadas con pallet reciclados. En «temporada alta» (léase tardes y noches de primavera y el veroño) no es fácil coger mesa y tampoco hay reservas. Es cuestión de aparecer por allí y esperar con una Cruzcampo en las pequeñas barras que hay fuera hasta que se libere alguna mesa.

La Chalá, en la antigua Puerta Real

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La carta (impresa) no es muy amplia, pero siempre hay fuera de ella propuestas interesantes por lo que se recomienda preguntar previamente. Y las tapas son para compartir.

Precisamente la primera tapa que se oferta en carta de La Chalá es una pastela marroquí, de hojaldre finísimo y rellena de pollo asado con curry y almendra, miel de flores y cebollita frita con suave sabor a canela.

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La otra tapa de entrada es una original ensaladilla de patata, de color y con sabor a remolacha y toque ahumado. Solo por lo vistoso que es el plato ya vale la pena pedirlo, pero es que además está buena aunque absténganse los «puristas» de la ensaladilla clásica.

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No pudimos resistirnos a la propuesta fuera de carta de una tapa de almogrote, un plato típico de La Gomera, que es un mojo con textura de paté elaborado a base de queso añejo, muy sabroso y ligeramente picante, servido en una torta de aceite de esas que tan bien saben hacer en Castilleja de la Cuesta.

Como platos calientes, un delicioso arroz de cortijo, muy en su punto el arroz bomba, con setas, panceta y un poco de trufa. La ración (a un precio muy razonable, 6,60 euros) era generosa e insisto que nos sorprendió la buena ejecución del mismo. En la carta se ofrece también otros arroces que habrá que probar en otra ocasión.

Hay más

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Acabamos con un solomillo de ternera con una guarnición distinta a la que estamos acostumbrado a tomar con este plato: no hay sus consabidas patatas fritas ni sus pimientos fritos, si una mazorca de maíz con pimientos rojos y batatas dulces cocidas.

No hubo lugar al postre, aunque el coulant de chocolate parece que promete. Queda pendiente.

En definitiva, la nueva dirección gastronómica que ha cogido este enclave de la Puerta Real (ya han superado los tres años) es un valor seguro. Buenos productos y elaboración correcta, además de variedad en la oferta de platos Tendremos que ir cogiendo sitio en la barra.