Nombre La Mata 24
Dirección Plaza de la Mata, 24 esquina con Peris Mencheta (  )
Horario De 13.00 a 17.00 y de 20.30 a 00.30
Teléfono 954370586
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

No, ya sabemos que no existe la palabra «marroqueños», sólo pretende ser una síntesis entre extremeño y marroquí, y con ella intentamos definir la mezcla de la carta, del propietario y de los cocineros de La Mata 24. Un restaurante donde se pueden echar a pelear las manitas de cerdo con las pastelas, la carrillera con el cordero con salsa de miel, la presa ibérica con el falafel. Eso sí, lo bueno es que cada uno va por su lado, sin intentar combinaciones imposibles.

El dueño es afable y arisco, como su tierra extremeña; de silencios y de altas voces que retumban en el pequeño y apenas insonorizado local, lo que hace que nuestra primera recomendación sea siempre la de sentarse en la agradable terraza de fuera, antes que en el ensordecedor interior.

¿Y la comida? Sorprendentemente buena. El mejor sashimi que hemos probado en mucho tiempo, un fantástico carpaccio de gambas con angulas que combinaban perfectamente y que tenían el toque justo de picante, una buenísima musaca de carne a la que, por ponerle un pero, la capa de bechamel era demasiado vasta. También muy recomendable una carrillera de ibérico que se deshacía en la boca, con una salsa de vino tinto que la hacía distinta.

A un nivel no tan destacado pero bueno probamos dos tapas, una de revuelto de papas y chorizo extremeño y unas croquetas de salmorejo de sugerente nombre pero algo insípidas (quizás el crujiente de jamón de fuera lo deberían meter en la masa).
Curiosamente lo mas flojo que tomamos fue un atún rojo a la plancha demasiado seco pese a estar poco hecho y con un sushi que le acompañaba imposible e intratable por frío y, de nuevo, por seco.

Todo acompañado por un rioja de la casa «Pinturas» sorprendente…casi tanto como su postre estrella una fantástica y refrescante gelatina de gin tonic y limón que hace las veces de digestivo, pero lo mejora con creces.

El ambiente, algo «alternativo» para los más conservadores, es curioso y entretenido, sus precios son más que correctos para comer de tapas y adecuados para ir de platos y un servicio atento redondean este sugerente establecimiento.