Nombre La Montanera
Dirección Juan Sebastián Elcano, 16 (  )
Horario De 13.00 a 16.30 y de 20.30 a 00.00
Teléfono 954276990
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza No

Poco a poco y en silencio La Montanera se ha convertido en una de las principales referencias gastronómicas, sino en la única, del barrio de Los Remedios. Viene a ser lo que El Espigón en el Porvenir o Becerra en la Plaza Nueva, máximo cuando abre los domingos para llenar sus mesas de vecinos del barrio.

No es el restaurante más cómodo de la ciudad, porque es oloroso y ruidoso y porque la sala y esa larguísima barra -que tanto recuerda a las antiguas cafeterías de Madrid- se entremezclan, pero es uno de los sitios donde mejor se come y donde mejor te atienden, sin refinamientos pero con eficacia. Aquí la calidad y el servicio van de la mano… de la mano de su propietario, siempre encima del negocio, un zamorano que imprime carácter.

La cocina de la Montanera se puede definir como de mercado, sin grandes elaboraciones y ajena a modas pasajeras. Para empezar a picar no hay que olvidar nunca ni la ensaladilla ni las anchoas ni el salmorejo.

Y hoy para seguir hemos probado sus maravillosas tortillas de camarones, de las mejores de la ciudad porque siguen una regla sencilla: masa fina, muchos camarones y nada aceitosa. Siguiendo con el pescado, hemos probado unos sobresalientes taquitos de merluza (aquí abrimos paréntesis, las pseudo mayonesas blancas por favor no las sirvan acompañando los fritos, que lo que hacen es matar el sabor en vez de potenciarlo: o la mayonesa es de verdad, o mejor un poquito de limón).

Como plato principal hemos tomado los calamares rellenos (14.00), bien guisados y sabrosos, lo que parece fácil pero es complicado y rematamos con un campero (14,50), que consiste nada más y nada menos que en una presa ibérica empanada, acompañada de huevos fritos, pimiento y unas patatas fritas. Salvo estas últimas que no daban la talla, el resto estaba bordado, especialmente la presa.

Pese a lo contundente de los platos hacemos hueco para su apetecible milhoja de nata, sin pretensiones ni modernidades.

Esto es La Montanera. Cocina auténtica y honesta, sin disfraces ni alharacas. No es el sitio para una celebración especial pero si para comer todos los días…que es de lo que se trata.