Nombre Bar-Restaurante La Pepona
Dirección Calle Carlos Cañal ()
Horario De 13.00 a 16.00 y de 20.00 a 00.00
Teléfono 954963787

Si hay algo en estos tiempos que está perdiendo es quedarse de “Rodríguez”. Una forma de veranear en la despoblada ciudad mientras la parentela sufre los rigores de la playa. Tiempo de soledad, donde reencontrase con uno mismo y Sevilla. Con uno mismo porque hay que planchar la ropa y hacerse la comida; pasear en calzones por la casa o asearse con la puerta abierta, entre otros muchos vicios solitarios. Lo malo es cuando pasan las semanas, la sábana de abajo parece una síndone, la pila de platos sucios se va de paseo y los víveres en la nevera escasean de una manera que uno mira a la navideña y caducada tableta de turrón de yema tostada como si fuera una ración de cochinillo asado… Es entonces cuando la ciudad nos ofrece ese otro banco de alimentos que son sus bares. Bares que empiezan a no cerrar en verano porque, como me dijo un reputado hostelero “como cierre ahora, no tengo coj… de volver a abrir”. Y todo esto viene a cuento para introducirles en un bar moderno que merece mucho la pena.

La Pepona es la creación del gastrónomo Pepón López, como indica su nombre. De la mano de Juanlu Fernandez -ex de Binomio- en la gerencia, este bar con aires de bistrot (ladrillo visto, columnas de fundición, cajas de vino en sus estantes), situado en la esquina de Orfila con Lasso de la Vega, nos trae comidas y bebidas que nos reconcilian con el plato cuadrangular.

En sus 3 años de vida han consolidado referencias como la Tosta de Sardina Marinada. Pero si algo distingue a este negocio es su cuidado despacho vitivinícola. Bien presentados, mejor servidos y con una inusual oferta de vinos generosos. Manzanillas: Papirusa o pasada Cuevas Jurada (que es una pasada de buena) pueden arrebujarse con creaciones orientales como el Maki de Chicharrones o Niguiri de Presa Ibérica. La oferta de jereces se extiende a los amontillados, finos y palos cortaos. Una saludable moda que esta buena gente fomenta con jornadas como la de este verano dedicada al atún y en la que el menda se lo pasó como un gorila con su Tartar, su excelente Tataki de Lomo y en general con todo el variado tapeo del túnido barbateño, convenientemente regado con el moyate que suda la tierra albariza y la uva Palomino.

Trabajan también -y bien- la “carnaca” y la hamburguesa gourmet, dándoles maduración al buey y aliños diferentes a la carne picada.

Estos días arrancan la temporada con nueva carta, donde destacan las Mollejas de Cordero con estofado de acelgas y el Salmorejo de Remolacha servido con gambas en escabeche y lonchas de ciruela que valen la pena apretarse en barra o en sus recoletas mesitas.

Y aquí quedó la cosa. Que les aproveche la Pepona.