Nombre La Sal
Dirección Doncellas, 8 (  )
Horario De 13.00 a 17.00 y de 20.00 a 00.00
Teléfono 954535846
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

Nunca hubiéramos pensado que en el barrio de Santa Cruz pudiera terminar implantándose un restaurante así: apetecible, equilibrado, agradable. Cuando todo el barrio se ha convertido en un inmenso comedero al aire libre sorprende la aparición de un restaurante sin más pretensiones que dar bien de comer a todos: a propios y a extraños, a guiris y a nativos que se mezclan por sus mesas y por sus esquinas en los pequeños salones y en la terracita de esta casa de dos plantas.

El nombre completo del establecimiento es «La Sal, Atún y Vinos» y a partir de ese «atún», -centro y Norte-absoluto de su cocina, configuran toda la carta: atún de ahijar en rebanada de pan, atún en manteca, brochetitas de lomo de atún, atún al romero, carrillera de atún,tataki de atún, hamburguesita de atún, morrillo de atún, ventresca de atún y, por si fuera poco, fuera de carta a veces te ofrecen otras formas de…atún. El origen de este restaurante está en Zahara de los Atunes, con lo que el conocimiento del producto, como el valor a los soldados, se les supone. Y nada más que hay que charlar cinco minutos con Charo, su alegre propietaria, para darte cuenta de que has venido al sitio adecuado.

Pero vamos por orden. Nos gusta la carta que incita a probarlo todo porque la mayoría de lo que ofrece se puede pedir en forma de tapa, media ración o ración. ¡Así se hace!

Hoy hemos probado una hamburguesa de atún deliciosa de sabor y de textura similar a unas migas. Probamos también una tapa de atún en manteca templadito, plato muy jugoso y poco habitual por nuestras mesas. Seguimos con unos buenos gambones a la sal y un solomillo de ternera retinta que se deshacía en la boca, acompañada de una ensalada mixta fresca y sabrosa gracias a un ingrediente secreto que les vamos a descubrir en primicia…atún.

Para terminar una ventresca crujiente por fuera y suave y poco hecha por dentro. Qué bien le tienen cogido el punto. Y como punto final una deliciosa leche frita.

El entorno, la vajilla cuidada y la cristalería adecuada son el complemento de este agradable establecimiento con ciertos aires hippies -como manda su origen-.