Nombre DMercao
Dirección Calle Conde de Barajas, 23 (  )
Horario De martes a sábado de 13:30 a 16:30 y de 20:30 a 00:00 y domingos de 13:30 a 16:30
Teléfono 954389125
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza No

Donde menos se piensa –como en el amor y la muerte- salta la liebre. Con toda Sevilla minada de “japos” de los chinos (“tenemos el chuchi, el pataki de atún, el sunami de salmón, el guiriguiri, o el susuki de lubina”) aparece Jorge Manfredi y forma el lío.
Este chef del que les cuento se ha criado a los pechos del ejército, la guardia civil y la escuela de La Cónsula en Málaga. Allí ha estado 15 años profundizando en el arte de la cocina del sol naciente sin dejar de lado lo mediterráneo. Ahora ha abierto en las antiguas oficinas del Betis, frente por frente a la casa de Bécquer: San Lorenzo. Y con estos antecedentes, el lío estaba asegurado.
DMercao no tiene nada que ver con un gastrobar: no hay pizarras en la pared ni coleguitas haciendo de camareros. Allí están profesionales como Estíbaliz, que se conoce la carta de memoria y asiste al cliente cuando sirve.
El concepto es el de una cocina donde los aromas se trasminan en sabores y al revés. Su finísimo salmorejo de naranja con tartar de bacalao ahumado es prueba de ello. También se apoya en productos frescos de temporada como los berros silvestres de la Axarquía, para su ensalada de presa ibérica al miso con anacardos, tomate seco y lasquitas de payoyo.
El tartar de pez mantequilla con miso al wasabi y masago acompañado de una manzanilla en rama El Criaito o de un Botani , malagueño servido muy frío, resultan todo un torbellino de sensaciones. Como su arroz negro con tartar de vieiras.
Pero el lío lo forma Manfredi con los fideos tostados con langostino y alioli de peras o el tataki de solomillo de buey al jengibre. Un prodigio de sensibilidad en sabor y textura tanto en la pasta como en la carne.
El local es suave de luz y formas, moderno y acogedor a la vez, respetando el estilo clásico de las casas del barrio. Cocina vista, sin olores ni ruidos y todo servido en mesa por platos, perfecto para compartir en reunión o emparejado. Y postres de sabores finos y fríos, como el buen sevillano: por ejemplo el membrillo en kataifi con helado de yogur a la pimienta rosa y sopa fría de tamarindo.
El menda no disfrutaba tanto desde la primera vez… en Salvador Rojo. Imprescindible.