Nombre Lonja de Feria
Dirección Plaza Calderón de la Barca, s/n (  )
Horario Martes a sábado de 13:00 h. a 23:30 h. Domingos de 13:00 h. a 18:00 h.
Teléfono 693824792
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

«Un mundillo de tapeaje de lo más variado en una plaza en auge, llena de vida y esplendor»

A menudo se nos va la mano con la crítica política y se nos olvida resaltar lo bien hecho. Que también lo hay. Decimos esto porque desde hace tiempo y con corporaciones municipales de diferente pelaje político, se viene trabajando por la recuperación de los mercados y lonjas de la ciudad. Lo que toda la vida se ha llamado, y así debería seguir haciéndose, la plaza abastos. Desde Triana hasta el Tiro de Línea, pasando por el Arenal, la Encarnación o el Porvenir, el resurgir de este estilo de vida es de las pocas cosas buenas que le ha sucedido, a nuestro torpe entender, a Sevilla.

Una plaza en auge, llena de vida y esplendor es la de la calle Feria. Las que en su día fueron caballerizas del palacio de los marqueses de La Algaba hoy son un ejemplar enjambre de puestos de viandas donde el mejor producto es el trato directo y personal entre vendedor y comprador. No siendo la primera vez que traemos a esta página este zoco de olores y sabores, hoy lo hacemos de la mano de Gonzalo Luna, un emprendedor madrileño que ha reunido una serie de puestos de comida en torno al patio central y a la explanada trasera del mercado.

Con un sistema de compra de tickets donde se elige tapa y bebida, el aficionado puede acceder a un mundillo de tapeaje de lo más variado: desde cocina japonesa a mejicana, pasando por un maestro arrocero, mariscos o hamburguesas. Hasta uno dedicado a salmorejos, tenemos allí. Por pura “croquetería” nos detenemos en una cuartelada que solo despacha esas bolas de bechamel fritas que tan bien entran. Croquetas de ternera, piquillo, boloñesa, carbonara o roquefort, todas riquísimas y recién hechas. Quizás las botellas vacías de vino El Guiso que hemos visto tengan algo que ver con el resultado final. No se pierdan el puesto del arroz con sus paellas al horno con morcilla, el arroz negro, con boletus o la fideua. Todo con el toque del maestro valenciano Pepe Morales.

La incomodidad del pago con tickets se compensa con la ventaja del tapeo sin coches y con sol o sombra, a elegir, en su amena terraza trasera, entre el Omnium Sanctorum y el citado palacio algabeño.

La idiosincrasia del barrio es la multiculturalidad o, si prefieren, el todos juntos y revueltos, y en la Lonja para no ser menos se pueden degustar lo mismo unos noodles de pollo chinos que unas espinacas con garbanzos; una codorniz a la manzanilla o una enchilada mejicana.

Lo que es seguro es una cosa: ni en la plaza abastos ni en la Lonja se va a aburrir una reunión que lleve la mente y el estómago bien abiertos. Aunque el bolsillo este más bien cerrado.