Nombre Los claveles
Dirección Pza. de los Terceros, 15 (  )
Horario De 7:00 a 01:00
Teléfono 954213339
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza No

Contaba el maestro Garmendia que uno de los inefables clientes del El Traga pronunció esta mítica sentencia parafraseando a Arquímedes: Dadme un punto de apoyo en una barra y me bebo Domecq y Gonzalez Byass. La misma frase podrían firmar los concejales comunistas sevillanos a la vista de la foto de la mariscada mileurista: dadme una visa oro de gañote y me como el caladero canario, el de Cádiz y el de Huelva juntos…

Hablando de cosas más serias hoy traemos aquí un bar que lleva casi 100 años en manos de la misma familia, los Remesal. Allí Santi Remesal y su tita Mariana mantienen el tipo en uno de los pocos negocios del centro histórico que no han hecho concesiones al turismo.

Con la reforma de hace 3 años el local ha perdido el aspecto de despacho de vinos para evolucionar al bar de tapeo. Aun así mantienen la misma pasión por los vinos y, sobre todo, por las manzanillas: además de la multipremiada Goya, La Guita o La Gitana, en los Claveles podemos encontrar a granel La Gabriela y dos perlas de Lustau: Macarena y Papirusa. Caldos ideales para acompañar una tapa de ensaladilla, o un capote de melva. Con un Río Viejo se puede uno endiñar una cola de toro o una carrillada que lo dejan listo para lo que venga. Tienen buena Cruzcampo, pero un catavino frío de Macarena en invierno azuza los matices de sus lagrimitas o de sus boquerones rellenos de cabrales.

Lo mejor de Los Claveles sigue siendo la Tita Mariana que a sus 70 años, controla la cocina con un ojo puesto en el mostrador. No tiene un pase. Le dice un guasa, para escucharla, que las habitas con jamón son de bote.

—Oye, tú. La única cosa de bote que hay aquí soy yo que voy «teñía» de rubio.

Tela de gracia, en unas manos que dominan el arte del guiso como demuestra en el menudo, el atún encebollao o en las asaúras de pollo. La lista es amplia: pavía de bacalao, albóndigas de choco, croquetas de jamón o de bacalao…. Aunque la tapa que más sale es el completo. Un montadito de secreto ibérico con huevo de codorniz y jamón. Una flor para el paladar.

En estas fechas ya cuelgan sobre las estanterías los talonarios de lotería navideña cofrade. Todo un clásico en un bar rancio pero con una clientela variopinta y joven, sobre todo por las noches.

Los sábados hacen un arroz que vuela, no porque lleve zorzales, sino porque la gente lo espera como a la primera cruz de guía del domingo de ramos. Hasta percebes le han llegado a poner…

Y digo yo que si el marisco es afrodisíaco, estas criaturas de IU saldrían de la marisquería belga con algo más duro, todavía, que la cara… ¿no?