Nombre Los Palillos
Dirección Calle Huelva, 22 (  )
Horario De 13:30 a 16:30 y de 20:30 a 0:00
Teléfono 665648186
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

Los Palillos es otro soplo de aire fresco en la gastronomía sevillana, en este caso en La Alfalfa. Su nombre, tan largo, lo que quiere decir es que ofrecen una comida japonesa, española y mixta. Las tres cosas. Casualmente lo que más nos ha gustado en nuestra visita es lo puro japonés y lo puro español… y vemos desarrollo en las combinaciones.
La segunda cosa que sorprende en Los Palillos es lo agradable que es todo: desde el pequeño local que imita uno de esos espacios de meditación orientales revestidos de madera, hasta el último e insignificante detalle. Pero es particularmente agradable el entusiasmo que demuestran los que atienden y las explicaciones y sugerencias que se preocupan en hacer. Como el orden y la secuencia con la que salen los platos. Sin prisas. Contagiándonos su ritmo.

Empezamos con unas papas aliñás con judías verdes frescas, frías, jugosas, casi crujientes. Seguimos con un divertido temaki de salmón «doityourself»: pepino, salmón, aguacate, arroz, alga y soja…todo a discreción. En cambio en los makis de melva canutera ésta última es tan sabrosa que se traga el resto de sabores incluido el de la mayonesa. Tomamos también una tapa de lagrimitas de pollo con mayonesa picante de wasabi que no destacaba en especial.
De plato del día, un arroz con salmón, aguacate y tomate digno de ser reseñado y terminamos con una nota alta con unas mini burguers de langostino sanluqueño con un delicado toque de ali oli y aguacate.

Siempre habíamos venido a tomar sushi, sushi y más sushi, pues es lo que bordan y ofrecen siempre fresco, del día, pero vale la pena hacer incursiones a otros platos y sabores. Como comentario -extensible a otros restaurantes modernos- aquí siempre nos desasosiega encontrar el punto entre quedarnos con hambre y llenarnos. La maldita crisis ha obligado a ajustar los precios y eso significa muchas veces que por no pasar de los 4 euros por tapa se ofrece algo de calidad pero minúsculo. Cuando te revelas y pides «platos», entonces te pasas…Y cocinas tan cuidadas y al ritmo de esta no te permiten mucha reacción en uno u otro sentido.