Nombre Casa Luciano
Dirección Calle Paraíso, 3 ()
Horario De lunes a sábado de 13.00 a 17.00 y de 20.30 a 00.00. Domingos de 13.00 a 17.00
Teléfono 954284600
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza No

Casa Luciano lleva más de treinta años al pié del cañón y es por su cocina y su calidad la versión local de los míticos asadores madrileños. Entras por la puerta de la calle Paraíso y tienes que pestañear varias veces para ir habituándote a un local del norte donde predomina la madera en techos y suelo. Tan sólo las numerosas fotos que invaden las paredes con motivos principalmente taurinos te vuelven a situar en Sevilla.

Nos sentamos y nos ofrecieron algo de beber “¿una cerveza?¿una copa de vino?¿un vaso de gazpacho?” Qué bueno. Un vasito de gazpacho para aliviarnos del calor que hace fuera. Excelente comienzo.

Leímos la breve carta. No faltaba nada y no sobraba nada. Para entendernos, aquí uno viene a comer carne a la brasa por lo que todo lo demás son rodeos y no es necesaria mayor oferta que la que aquí dan: jamón, chacinas, anchoas, queso y poco más. Dentro de ese “poco más” quisimos probar una morcilla de Burgos demasiado hecha y que no nos llamó especialmente la atención y un lomo de atún con pimientos asados en el que el atún, de lata o bote, no estaba a la altura de los riquísimos pimientos.

Y llegó la hora de pedir carne. Las opciones son simples: solomillo de ternera, lomo -de buey o de ternera-, chuletitas de cordero o presa ibérica, con acompañamiento de patatas o ensalada –grandes o pequeñas -.

Para compartir nos decidimos por solomillo de ternera que para dos personas significa unos 20 euros. La carne estaba increíble, deliciosa y llevaba el suficiente tiempo en la cámara de congelación para que estuviera tierna como mantequilla y, por otra parte, poco braseada, por lo que llegó al plato aún roja por dentro. Las patatas que la acompañaban, de las buenas, de esas que ya no se encuentran y la ensalada simple, fresca y perfectamente aliñada.

Permítanos un consejo. Si hoy tiene usted antojo de carne, viene hasta aquí y, olvidándose de los entrantes, pide un solomillo con patatas, obtendrá los siguientes resultados: la cuenta para dos se le quedará entre cuarenta y cincuenta euros- incluido Rioja de la casa y postre-; en segundo lugar, usted va a soñar gratis con esa carne durante un par de días y, finalmente, se le va a poner una preciosa sonrisa irónica cuando sus amigos le hablen de ese sitio tan elegante, de cocina minimalista que acaban de descubrir en la esquina de la calle….