Nombre El 3 de Oro
Dirección Santa María la Blanca, 34 (  )
Horario De 8.00 a 0.30
Teléfono 954422759
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza

Hace más de 10 años se preguntaba la periodista M.J.Pereira en estas mismas páginas de ABC que qué tendría el pueblo onubense de Villalba del Alcor para con poco más de 4.000 vecinos haber conquistado el estómago de los sevillanos con más de treinta y cinco restaurantes: Robles, Modesto, El Espigón, El Cairo…y también este 3 de Oro que viene a nuestras páginas y que, con casi 100 años de historia, fue “refundado” por la hija de Francisco del Toro, fundador de Modesto.

Por la esquina en la que está y por el público que uno ve por la zona pensaríamos que es sitio de guiris pero cuando empiezas a frecuentarlo compruebas que también es el sitio habitual de mucho vecino de la zona y que, además, tiene una buena barra para tapear. La primera impresión en un restaurante la recibes antes que de su cocina del camarero que te atiende. Aquí nos topamos con uno de esos camareros que te hace sentir cómodo, con años de profesionalidad a sus espaldas: de los que son convincentes y no insistentes y que incluso te advierten de que quizás estás pidiendo demasiado…un rara avis hoy día. Lo siguiente que nos llega es el pan blanco de las Doncellas, un aperitivo de la casa y una carta quizás demasiado larga para nuestro gusto.¿Es necesario tener tanta oferta?

Por fin llega la comida y de entrada nos convencen unas alcachofas salteadas con gambas y jamón .El conjunto es resultón, con un sabor compensado y pese a no ser aún época de alcachofas y estas ser envasadas, todo se arregla con un jamón de primera.

También nos llega una carrillera ibérica que nos gusta por el punto de la carne y por un toque especiado de la salsa que le acompaña.

A continuación viene un bacalao a la andaluza bueno de sabor pero con una salsa y guarnición mejorables (las patatas crudas por dentro y las gambitas, pues eso… gambitas). Y finalmente una sabrosísima aunque un poco elevada de precio -a nuestro juicio- presa de paleta ibérica.
De postre nos inclinamos por un helado de yoghourt con chocolate, sabores complementarios y con un resultado perfecto.

Salimos de El 3 de Oro con la incómoda sensación de haber pasado muchas veces por su lado sin entrar, quizás por localización, quizás por ser tan cerrado hacia la calle y tener poca visibilidad de lo que ocurre dentro. Pero una vez probada la cocina y ser “bientratados” por su personal, tenemos que volver.