Nombre Bar El Comercio
Dirección Calle Lineros, 9 (  )
Horario De 7:15 a 21:00
Teléfono 670829053
¿Tiene Cruzcampo?
Terraza No

Dicen que en Sevilla va a rodarse Juego de Tronos -que es una serie y no un anuncio de retretes-. La que no se va a poder rodar es esa película que pone a las señoras como el queso de un sanjacobo: 50 sombras de Grey. Y es que desde que Juaninasio se dejó coleta y fundó el partido Podamos, no hay en quien le haga sombra. Vamos que las ardillas de Almirante Lobo han tenido que sacarse un bonobús y han visto perros haciendo cola en los urinarios del bar Iberia… Ni sombra de los árboles prometidos; aquí el que quiera umbría, o se compra un sombrero Panamá o tira por calles enveladas.

Por cierto que en una calle con toldos, Lineros, hay un bar más antiguo que el hilo negro: El Comercio. Desde 1904 lleva este local en manos de la familia Rivera y gracias a ellos se mantiene casi intacto. Sus azulejos de marcas de vino de Jerez, el mostrador de madera, sus portentosas vitrinas que son un museo de botellas incunables, añejadas por el polvo de las fechas, el mármol de sus mesas, la camisa blanca de sus camareros…. Ni un detalle fuera de sitio. Como debe ser cuando se hereda algo que ha de transmitirse como estaba.

La cocina prácticamente ha desaparecido y solo los sábados ofrecen carnes a la brasa y -con suerte- un menudo de la señora Josefa que suele estar para mojar el alma. En los días laborables, el bar queda como refugio de la clientela y parentela que vive del zoco de tiendas de la collación. Buenos montaditos, como el de la casa – con tortilla, melva y pimientos-, uno de pringá morcillera muy importante o su mantecadito al whisky con las papas metidas por dentro.

Tostadas surtidas y nutritivas (jamón, lomo, pringá, melva…). El café es Catunambú, el aguardiente es Martes Santo de Higuera de la Sierra, la cerveza de la Cruz del Campo y sobre todo tienen un vermú aljarafeño servido en el vaso de huevo de duralex con un terrón de nieve y limón que es una delicia para el paladar.

Otra cosa son sus calentitos. Hasta media mañana y por la tarde tienen a un propio tejiendo con esas agujas de hacer punto que son los palos de churrero, espirales saladas de masa frita para desayunar o merendar con chocolate de Hnos. Pernía como antiguamente.

Aunque tienen un hermoso comedor y dicen que barra y banquetilla es de putilla, servidor prefiere acodarse en el mostrador con un vermú como “bebercio” y ver a la parroquia entrar y salir con las bolsas de compra de un comercio sevillano que no tiene nada que ver con la frialdad de los grandes almacenes. Hombreporfavor, dónde va a parar.